Los medios de producción deben estar al servicio de los trabajadores y el estado debe respetar los derechos humanos.
Cuando mencioné que debemos tener los conceptos claros me refería a esto.
Los medios de producción están al servicio de los clientes (el mercado). Si no hay compras de nada sirve producir por producir.
La idea (errada) de que los bienes de producción están al servicio del dueño, y que por justicia deben estar al servicio de los trabajadores es romanticismo puro (para enamorar a las masas).
Otro tanto es que el estado debe respetar los derechos humanos, esto es falso.
El estado (y con mayor precisión el poder judicial), debe cumplir y hacer cumplir las leyes.
Si dentro de las leyes están involucrados acuerdos internacionales (como los derechos humanos), entonces se procurará ampliar sus acciones sobre tales acuerdos.
Esa es la realidad. Ningún país que no haya firmado el tratado de derechos humanos está obligado a cumplirlo.
Si los principales medios de producción están nacionalizados; pero gobierna una dictadura, no se puede hablar de socialismo, sino de "capitalismo de estado", puesto que todo el país es una empresa capitalista controlada por la élite de un partido.
El capitalismo es un sistema económico (sobre este tema ya tuve fuertes discusiones en el pasado).
Por más que lo intenten catalogar como un sistema político - económico - social, la realidad es que solo es un sistema económico.
La confusión se debe a que tanto el mercantilismo como el imperialismo tenían economías capitalistas.
Incluso el socialismo tiene su estructura económica basada en el capitalismo de estado.
Otro error muy común es confundir el liberalismo (en español) o libertarismo (en inglés), con el capitalismo. Pues no. El liberalismo también se apoya en la economía capitalista.
Vamos que no hay que confundir una competición de fórmula uno con una competición de coches (y se olvidan de los pilotos).
Dicho más simple y conciso:
todo el país es una empresa capitalista
A lo que sigue.
La economía privada puede basarse en los trabajadores autónomos, las cooperativas y los negocios familiares.
Bueno pues sino en que otras fuentes se basa y aplica la economía privada.
Hasta las mayores empresas del mundo empezaron siendo emprendimientos autónomos e individuales, luego familiares y luego colectivos.
Las mayores empresas del mundo cotizan en bolsa, es decir que sus dueños no son una o dos personas, o una o dos familias, son cientos hasta miles de inversionistas, entre ellos jubilados cuyos fondos de retiro pasan a ser dinero invertido en préstamos a... nuevos emprendedores.
Las únicas empresas que no son colectivas, aunque dicen serlo son... ¿adivinan?: las estatales.
Esto no significa que las empresas estatales sean malas, pero mezclan el concepto de propiedad pública (que no lo son pues son propiedad privada estatal), con el usufructo público (que tampoco lo es, porque su aportación suele estar por debajo de las tasas de impuestos que pagan las empresas privadas).
Lo peor es cuando la empresa estatal es mal manejada, y al caer en pérdidas allí si es pública (y termina siendo subvencionada por el estado... con recaudación pública vía impuestos).
Y en el cierre.
El progreso tecnológico puede contribuir al avance social si se emplea bien. El progreso social puede contribuir al avance de la tecnología si se dedican recursos para investigar.
Puede sonar escalofriante lo que diré a continuación, pero debe ser leído literalmente y entendido sin interpretaciones políticas.
El progreso tecnológico siempre contribuye al avance social, incluso cuando se beneficien pocos y se dañe a muchos.
¿La razón?, simple.
El avance tecnológico parte de resolver una duda o necesidad específica. Sea para bien o para mal (ya eso es subjetivo), quien investiga y desarrolla busca una solución cuya aplicación resulte en una ventaja para él. Si dicha solución no le da ninguna ventaja, o peor si le da una desventaja, esta se desecha.
Nadie investiga para hacerse daño.
Y claro, moralmente alguien puede argüir, ¡ah, pero le puede hacer daño a otro! La respuesta es SI.
Si es posible que se desarrollen avances para dañar a otros, pero siempre y cuando ese daño a otro resulte en una ventaja propia.
Nadie sería tan estúpido para hacer daño a otro mientras se daña a sí mismo (en esto se basó la paradoja de la destrucción atómica mutua).
Ese tipo de personalidad es muy poco probable (sino imposible) que llegue a desarrollar métodos para la investigación y avance tecnológico. A lo sumo buscará y aplicará avances ya conocidos, pero no desarrolla nuevos, y los más seguro es que termine eliminándose a sí mismo (ataque suicida).
Eso no es avance, es aplicación de algo ya existente.
Por allí va el último tema, sobre la inversión. Ninguna inversión se hace mientras no se muestren las proyecciones de avance. Hasta en las obras sin fines de lucro, sino demuestra que habrá una proyección de mejora, nadie (ni público ni privado) invertirá un centavo (excepción las obras estatales falsas o sobre-dimensionadas para robar dineros públicos, es decir el avance económico del funcionario de turno).