Tiene un crepitar de noches la resistencia…
y por desordenadas mercancías
andamos llenos de justificaciones
por un puñado de callejones que aúllan
y despistes de la tarántula violinista…
estamos dispuestos a gastarnos los ojos como balas
y las manos en ruinas
por otro ajedrez de dromedarios
con las costuras del tabaco
y los entrelazados mundos de símbolos...
guiñar en ámbar a esas musas de cuerdas y senos de oro…
con una pizca del circo y los tigres etéreos...
con los rebaños que abrillantan los suelos
y los nervios que nos separan de la danza oriental
cuando carece de docilidad la crítica…
entre esos amores eternamente escolares
y el siroco por los cancioneros del pueblo…
por esas tabernas que reconcilian tres soles verdes.
NOTA. ambientación, "la hora de las moscas," Marea.
y por desordenadas mercancías
andamos llenos de justificaciones
por un puñado de callejones que aúllan
y despistes de la tarántula violinista…
estamos dispuestos a gastarnos los ojos como balas
y las manos en ruinas
por otro ajedrez de dromedarios
con las costuras del tabaco
y los entrelazados mundos de símbolos...
guiñar en ámbar a esas musas de cuerdas y senos de oro…
con una pizca del circo y los tigres etéreos...
con los rebaños que abrillantan los suelos
y los nervios que nos separan de la danza oriental
cuando carece de docilidad la crítica…
entre esos amores eternamente escolares
y el siroco por los cancioneros del pueblo…
por esas tabernas que reconcilian tres soles verdes.
NOTA. ambientación, "la hora de las moscas," Marea.