Lekiam
Poeta recién llegado
El viento se lleva los calendarios
el reloj de pared rueda y rueda, en la cocina mueren las mujeres
en el sofá se pudren los hombres.
Salió el sol y ya está peinada y con sus zuecos de trabajar baja las escaleras,
abre el portal y el frio le hace encender un cigarrillo y no mira atrás.
Mientras barre piensa que hará de comer y una vocecilla de sus tripas
Dice: que se caliente las sobras de ayer.
Cansada y con las farolas encendías caminas bajo ellas, ya no mira arriba en busca de su estrella.
Entra en la casa, con el ruido de un televisor, entra en su cocina y pasa la bayeta a la encimare se ve reflejada y se da cuenta que no ríe,
Abre el microondas y calienta su plato y luego el de él. Comen sin apenas mirarse, se levanta y se va a la cama sola.
Vuelve a salir el sol y mientras se abrocha el cinturón y se peina se cierra la puerta y sale ella, toma café solo y abre el quiosco y vende lo que sucedió ayer en el mundo.
Cierra y sube las escaleras y una vocecilla le dice algo que ya sabía él.
Dolores ya no se llama Dolores. Ya no mira atrás.
Ahora es él quien vive solo, sin ella