El mar y la orilla

Teo Moran

Poeta fiel al portal
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Oyes mi niña la cadencia del mar,
como en su afán por abrazar la orilla
grita con vehemencia y desesperación,
como sus olas nacaradas, sobre su lecho,
un acervo de gotas singular y oscuro
brama con los sentimientos más puros
acariciando la piedra del acantilado,
con su cincel marino le da forma
tallando el rostro que navega en su alma.
Comprendes mi niña la sed de la arena
que se abre ante el horizonte cristalino
y con sus bazos acoge al mar enamorado,
se une en un aullido voraz y eterno
mientras el cielo da cabida a una cortina
que se agita tras la desatada tormenta.
Mi niña, el mar en su dulce melancolía
nos trae la devoción de su cristal,
con sus desmayadas olas en la orilla
nos ofrece su hermosa flor de sal,
y la tierra abrupta con sus finos pliegues
se desnuda con su vestido floral,
nos ofrece sus palmeras de noviembre,
a las plataneras con su risa isleña
que duermen a la sombra del volcán.
Mi niña, solo la silueta de la roca queda,
el nácar de las conchas deshabitadas
que el mar azul dejó como ofrenda,
los besos de unos labios de arena y cristal,
queda mi niña la entrega de dos almas
que en soledad tras la puerta
se amaron con la cadencia de las olas
dibujando en su piel un lienzo otoñal.
Mi niña, tú y yo somos el horizonte,
tú eres la hermosa y blanca orilla,
yo la vehemencia y la pasión del mar.
 
Un glamoroso poema, dedicado a esa niña de sus afectos... a quien trasmite todo ese sentir real y onírico que siente
el poeta... y, que en cada verso explica... a esos ojos jóvenes... para que aprenda a captar la belleza real del universo
que la circunda... como en este caso el mar. Bellísimo lirismo, como siempre mi estimado poeta...
Cordialmente:
 
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Oyes mi niña la cadencia del mar,
como en su afán por abrazar la orilla
grita con vehemencia y desesperación,
como sus olas nacaradas, sobre su lecho,
un acervo de gotas singular y oscuro
brama con los sentimientos más puros
acariciando la piedra del acantilado,
con su cincel marino le da forma
tallando el rostro que navega en su alma.
Comprendes mi niña la sed de la arena
que se abre ante el horizonte cristalino
y con sus bazos acoge al mar enamorado,
se une en un aullido voraz y eterno
mientras el cielo da cabida a una cortina
que se agita tras la desatada tormenta.
Mi niña, el mar en su dulce melancolía
nos trae la devoción de su cristal,
con sus desmayadas olas en la orilla
nos ofrece su hermosa flor de sal,
y la tierra abrupta con sus finos pliegues
se desnuda con su vestido floral,
nos ofrece sus palmeras de noviembre,
a las plataneras con su risa isleña
que duermen a la sombra del volcán.
Mi niña, solo la silueta de la roca queda,
el nácar de las conchas deshabitadas
que el mar azul dejó como ofrenda,
los besos de unos labios de arena y cristal,
queda mi niña la entrega de dos almas
que en soledad tras la puerta
se amaron con la cadencia de las olas
dibujando en su piel un lienzo otoñal.
Mi niña, tú y yo somos el horizonte,
tú eres la hermosa y blanca orilla,
yo la vehemencia y la pasión del mar.
Mi querido poeta, sigues maravillandome y sacando un suspiro de mis labios cada vez que te leo. Los susurros del mar, en calma o embravecido no tendrían más hermosura que tus letras por mucho que llenaran la orilla de nácar. No tiene ninguna oportunidad el mar, de ser admirado cuando uno de tus poemas lo acaricia...
Maravillosa playa enamorada nos narras...o mas bien, nos dibujas, pues tú con tus versos pintas lienzos...
Un abrazo mi querido amigo...mi estimado poeta de la sierra...
 
Es la primera vez que te leo y quedo maravillada con este ESPECTACULAR POEMA, que me ha encantado.

Un abrazo,

Gladiadora_________________
 
Un glamoroso poema, dedicado a esa niña de sus afectos... a quien trasmite todo ese sentir real y onírico que siente
el poeta... y, que en cada verso explica... a esos ojos jóvenes... para que aprenda a captar la belleza real del universo
que la circunda... como en este caso el mar. Bellísimo lirismo, como siempre mi estimado poeta...
Cordialmente:
Gracias amigo, ha sido eso, una conversación de dos almas distantes, es la apuesta del corazón que se desnuda para ofrecer retales de vida, atisbo de un mundo que mengua y después irrumpe con todo su esplendor, es la metáfora que prende de lo más hondo del alma y se hace carne y piel, y también lleva una flor de sal.
Sé que mi niña ha sido capaz de captar todas las palabras que llevan aire de nostalgia, lleva lluvia y olas nacaradas enamoradas que en su locura intenta alcanzar el acantilado, destruirlo para encontrar el amor que en lo alto espera.
Un abrazo amigo por tan generoso comentario el cual agradezco enormemente.
 
Mi querido poeta, sigues maravillandome y sacando un suspiro de mis labios cada vez que te leo. Los susurros del mar, en calma o embravecido no tendrían más hermosura que tus letras por mucho que llenaran la orilla de nácar. No tiene ninguna oportunidad el mar, de ser admirado cuando uno de tus poemas lo acaricia...
Maravillosa playa enamorada nos narras...o mas bien, nos dibujas, pues tú con tus versos pintas lienzos...
Un abrazo mi querido amigo...mi estimado poeta de la sierra...
MI querida amiga, llegar tú y todo desborda felicidad a mi alrededor.
Sabes?...La niña que camina a mi lado, con la que hablo a cada momento, tuvo a bien regalarme un libro..."El viejo y el mar" La verdad amiga, me he sentido un poco como "Santiago" intentando pescar un enorme pez. He intentado ser pescador de letras en una barca de papel, con un anzuelo de tinta, y de cebo estos versos que he ido tejiendo con el sedal de mi alma... Sabes querida amiga? No sé si el pez que he pescado es lo bastante grande, si llena mi hambre de poesía, pero si te digo, que mañana volveré a coger de nuevo mi barca y con las conversaciones que mantendré con mi niña iré sin rumbo sobre las aguas cálidas de nuestro amor, y cuando llegue de regreso dejaré la barca sobre la arena de la playa mientras a lo lejos ruge el temporal, y sé querida amiga, que en medio de aquel lugar, entre cuatro paredes, estará ella esperando a que le hable del mar, sé que pedirá que le recite los versos que tuve la fortuna de pescar, me mirará sonriendo mientras uno a uno se los iré leyendo.
Mi querida amiga, me siento un hombre afortunado al encontrarte entre mis letras, siempre pones una sonrisa en mi boca, lo cual creo que nunca te he agradecido....
¡¡Muchas gracias mi querida amiga!!
 
MI querida amiga, llegar tú y todo desborda felicidad a mi alrededor.
Sabes?...La niña que camina a mi lado, con la que hablo a cada momento, tuvo a bien regalarme un libro..."El viejo y el mar" La verdad amiga, me he sentido un poco como "Santiago" intentando pescar un enorme pez. He intentado ser pescador de letras en una barca de papel, con un anzuelo de tinta, y de cebo estos versos que he ido tejiendo con el sedal de mi alma... Sabes querida amiga? No sé si el pez que he pescado es lo bastante grande, si llena mi hambre de poesía, pero si te digo, que mañana volveré a coger de nuevo mi barca y con las conversaciones que mantendré con mi niña iré sin rumbo sobre las aguas cálidas de nuestro amor, y cuando llegue de regreso dejaré la barca sobre la arena de la playa mientras a lo lejos ruge el temporal, y sé querida amiga, que en medio de aquel lugar, entre cuatro paredes, estará ella esperando a que le hable del mar, sé que pedirá que le recite los versos que tuve la fortuna de pescar, me mirará sonriendo mientras uno a uno se los iré leyendo.
Mi querida amiga, me siento un hombre afortunado al encontrarte entre mis letras, siempre pones una sonrisa en mi boca, lo cual creo que nunca te he agradecido....
¡¡Muchas gracias mi querida amiga!!
No se si el buen gusto de la novela es el tuyo por desearla o el de tu "niña" por regalártela, o de los dos.
Pero que sepas, mi querido poeta que, yo desobedecería todas las ordenes y como "Manolin" te acompañaría en la pesca de tus versos...Aunque sólo fuera una mera aprendiz del noble arte del versar. Al fin , poeta de la sierra desde que te conocí en este mundo, eres de los poetas el mejor, de quien podría aprender más que de ti.
Y siguiendo con el símil, nunca dejes que "los tiburones" te quiten la ilusión de reconocer la belleza de tus letras...solo tú y los que te leemos con el alma, reconocemos las dimensiones y la profundidad de tus escritos...
Besos, amigo mio...
 

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