LUVIAM
Poeta veterano en el portal
Entre el ocaso y el alba
se torna el tiempo moreno
tiende su manto estrellado
la noche por todo el cielo.
Y las flores de galanes
con ese aroma hechicero
que a la madrugada rinden
cuando almizclan en el viento.
Parecen tocar los grillos
al unísono un concierto
igual que si rechinaran
violines y violinchelos,
Se escucha la melodía
cual sonido del silencio
porque aunque en calma parezca
la noche , por su sosiego,
hay un baile en el trigal
al lado del limonero ;
las espigas armoniosas
danzan al compás del céfiro.
La noche es cómplice fiel
de mi ardoroso desvelo ,
ella a visto cuando vienes,
ella sabe que te espero
en noctívago ritual
a oscuras en mi aposento
cuando ineludible horadas
hasta el fondo de mis sueños .
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