lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
No llores a la vera del sendero,
después de hacer tan larga travesía,
no escuches si es que mengua tu porfía
el canto de algún pájaro agorero.
No cruces el umbral del agujero
del túnel que socava tu alegría,
y mira alrededor la lejanía
buscando el brillo claro de un lucero.
No llores, y no empañes tu cristal,
repara en esa mano que se extiende
prendiéndote de noche su fanal.
No llores, que hay un llanto más profundo
de aquel que estando solo no comprende
qué es andar sin ti por este Mundo.
Última edición: