coral
Una dama muy querida en esta casa.
Vivir lo tuyo
No te sacies con lo que vivieron
Viajado entre las nubes te imaginas,
corriendo, por esas carreteras doradas,
alumbradas con luces ajenas
de neón, que ya gastadas,
no teñirán tu vida enajenada.
¡No te quedes imaginando
el mundo que a tus pies, alguien
ha puesto para ti y solo para ti!
para que sientas el aire acariciando tus cabellos
y no solamente a través de un cuento.
El que vivió, vivió, sintiendo
la sal del mar pegada a su cuerpo,
¿Y así te quedaras? mirando solamente viejas fotografías
ajenas, ya casi desteñidas, de aquellos que viajaron
recorriendo este mundo, disfrutando
de un sol y tú... dibujándolo en papeles los colores.
¿Cuándo has de dorar tu piel al sol?
y sentir que se te pega la sal de las aguas
del mar y tus cabellos flotando esquivándole
al viento, con tu cuerpo... abandonado
al vaivén las olas, donde dejes tus penas
y saborees los sueños, esos sueños antes de
hacernos viejos, ¡viejos del desespero!
Prudencia arenas
Coral
los que han disfrutado del mundo,
usa tus segundos para exprimirle
a la vida el néctar de cada fruto.
usa tus segundos para exprimirle
a la vida el néctar de cada fruto.
Viajado entre las nubes te imaginas,
corriendo, por esas carreteras doradas,
alumbradas con luces ajenas
de neón, que ya gastadas,
no teñirán tu vida enajenada.
¡No te quedes imaginando
el mundo que a tus pies, alguien
ha puesto para ti y solo para ti!
para que sientas el aire acariciando tus cabellos
y no solamente a través de un cuento.
El que vivió, vivió, sintiendo
la sal del mar pegada a su cuerpo,
¿Y así te quedaras? mirando solamente viejas fotografías
ajenas, ya casi desteñidas, de aquellos que viajaron
recorriendo este mundo, disfrutando
de un sol y tú... dibujándolo en papeles los colores.
¿Cuándo has de dorar tu piel al sol?
y sentir que se te pega la sal de las aguas
del mar y tus cabellos flotando esquivándole
al viento, con tu cuerpo... abandonado
al vaivén las olas, donde dejes tus penas
y saborees los sueños, esos sueños antes de
hacernos viejos, ¡viejos del desespero!
Prudencia arenas
Coral