Neida C. Mina
Poeta recién llegado
Alégrate alma mía,
no te demores en alegrar;
y agradece alma mía
no tardes en tu gratitud mostrar.
Con el primer rayo de luz que llega
anunciando un nuevo comienzo,
pues se nos ha concedido otro momento.
Y dentro de mí suelo pensar:
¡Animate! dispuesto todo está
y sucede con naturalidad,
así que gozate alma mía
ve la creación que te rodea
porque ahí para ti está.
El cielo que te mira
el Sol que te cobija
y la Luna que aguarda,
pues toman su turno para servir.
Sabes que la tierra provee
no cesa en hacerlo,
tues pies estan sobre ella
y en ella, descansa el mundo entero.
Y aprovecha el aliento de vida en ti
porque valioso es su proceder
como cuanto bajo la luz observas;
consideralos un obsequio.
Pero !Alegrate aún mas!
en participar y saberlo,
¡Cántalo alma mía!
no te detengas en hacerlo.

no te demores en alegrar;
y agradece alma mía
no tardes en tu gratitud mostrar.
Con el primer rayo de luz que llega
anunciando un nuevo comienzo,
pues se nos ha concedido otro momento.
Y dentro de mí suelo pensar:
¡Animate! dispuesto todo está
y sucede con naturalidad,
así que gozate alma mía
ve la creación que te rodea
porque ahí para ti está.
El cielo que te mira
el Sol que te cobija
y la Luna que aguarda,
pues toman su turno para servir.
Sabes que la tierra provee
no cesa en hacerlo,
tues pies estan sobre ella
y en ella, descansa el mundo entero.
Y aprovecha el aliento de vida en ti
porque valioso es su proceder
como cuanto bajo la luz observas;
consideralos un obsequio.
Pero !Alegrate aún mas!
en participar y saberlo,
¡Cántalo alma mía!
no te detengas en hacerlo.
Última edición: