Santiago Oreggia
Poeta fiel al portal
Llovía con ese encanto
y esa armoniosa caída
que nos moja sin saberlo
con sus gotas de tristeza
y su canto de poesía,
por tu ausencia.
Al mirarme en ese charco,
vi que en mis ojos había
la nostalgia de un olvido
que me dejo tu abandono.
La lluvia caía sobre mí,
empapando mi cuerpo
con lagrimas de dolor,
por mi tristeza y agonía.
Ese día lo recuerdo,
pues era esa tristeza,
esa que deja el olvido
de aquel sol que estaba oculto.
Y mis lagrimas caídas
en la lluvia... se perdían,
como se pierde mi vida,
en medio del inmenso amor,
de mi “sufrido” corazón.
Llovía con ese encanto
de la naturaleza,
y mis lagrimas caían,
buscando en el charco,
tu amor perdido,
en esta agonía infinita,
anuncio de tu partida.::
::
Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
y esa armoniosa caída
que nos moja sin saberlo
con sus gotas de tristeza
y su canto de poesía,
por tu ausencia.
Al mirarme en ese charco,
vi que en mis ojos había
la nostalgia de un olvido
que me dejo tu abandono.
La lluvia caía sobre mí,
empapando mi cuerpo
con lagrimas de dolor,
por mi tristeza y agonía.
Ese día lo recuerdo,
pues era esa tristeza,
esa que deja el olvido
de aquel sol que estaba oculto.
Y mis lagrimas caídas
en la lluvia... se perdían,
como se pierde mi vida,
en medio del inmenso amor,
de mi “sufrido” corazón.
Llovía con ese encanto
de la naturaleza,
y mis lagrimas caían,
buscando en el charco,
tu amor perdido,
en esta agonía infinita,
anuncio de tu partida.::
::Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
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