E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estáis tan equivocados
sobre la Santa Sapiencia,
por solo mirar la ciencia
que nos tiene limitados.
Ni siquiera percatados
de lo que hay más Allá,
de la vulgar tosquedad,
de la materia corriente;
vais engañando a la gente,
con vuestra incapacidad.
Sois como la curia de antes
con la Santa Inquisición,
que ni tenía perdón
para las mentes brillantes.
Con trajes centelleantes
y la pedante birreta,
vais clavando bayoneta
a todos los que disienten,
para que no argumenten
sobre la vuestra exegeta.
Vuestra ciencia nos limita
y nos hace como un grano;
y va dejando lo humano
al nivel de la cuarcita.
Puesto que el hombre que habita
ésta corrompida tierra,
solo mira en la guerra
la manera de subir,
para poder adquirir,
la pauta de vida perra.
Nadie duda por aquí
de lo que está demostrado;
pero en cuanto al otro Lado,
nuestra mente es baladí.
Solamente por Allí,
hallaréis lo verdadero;
porque el pensar es ligero
para encontrar la Verdad.
Referente a la Deidad,
os quedáis en punto cero.
Lo exterior es nada más
que el más simplón instrumento;
únicamente aposento,
que un día dejarás,
Y ya cuenta te darás
de lo eterno que tú eres;
hablarás con otros seres,
y amigos que se fueron,
que tampoco no creyeron
en estos aconteceres.
Creéis que por ser ateos
ya estáis en la vanguardia,
pero tenéis taquicardia
de somáticos trofeos.
En cuanto a vuestros tanteos
de metafísica ascesis,
la vuestra errónea tesis,
os hace presuponer,
que el alma debe de ser
de material exegesis.
Estáis tan empecinados
con los vuestros instrumentos,
mas son los impedimentos
que os mantienen ofuscados.
Siempre seguís los dictados
de los tramposos sentidos
y nunca prestáis oídos
a los que el yo superaron
y que no los escucharon
por los vuestros chillidos.
Nadie duda de la ciencia
ni de lo que ha logrado,
y lo que ha significado
para la humana sapiencia.
Pero la nuestra consciencia
no puede pararse aquí;
fue un gran paso, eso sí,
pero ya está superada
por los que de la manada
repudian su pedigrí.
epílogo
Nadie duda de los logros materiales de nuestra sociedad industrial y su momentáneo bienestar
de los que se encuentran en este entorno, aunque a costa de la explotación de nuestro medio. Pero en nada cambia esto, en lo esencial, la condición humana. Tenemos que superar la postura decimonónica de que lo material es la panacea.
El ser humano, superando el ego, entra en estados de consciencia superiores, para vivir en armonía consigo mismo y con el entorno. Estos logros están más que documentados en los libros de los grandes seres que han superado la mente y que a los cuales la ciencia abomina por predominar el espíritu sobre la materia.
Castro. 29 de diciembre del 2018
sobre la Santa Sapiencia,
por solo mirar la ciencia
que nos tiene limitados.
Ni siquiera percatados
de lo que hay más Allá,
de la vulgar tosquedad,
de la materia corriente;
vais engañando a la gente,
con vuestra incapacidad.
Sois como la curia de antes
con la Santa Inquisición,
que ni tenía perdón
para las mentes brillantes.
Con trajes centelleantes
y la pedante birreta,
vais clavando bayoneta
a todos los que disienten,
para que no argumenten
sobre la vuestra exegeta.
Vuestra ciencia nos limita
y nos hace como un grano;
y va dejando lo humano
al nivel de la cuarcita.
Puesto que el hombre que habita
ésta corrompida tierra,
solo mira en la guerra
la manera de subir,
para poder adquirir,
la pauta de vida perra.
Nadie duda por aquí
de lo que está demostrado;
pero en cuanto al otro Lado,
nuestra mente es baladí.
Solamente por Allí,
hallaréis lo verdadero;
porque el pensar es ligero
para encontrar la Verdad.
Referente a la Deidad,
os quedáis en punto cero.
Lo exterior es nada más
que el más simplón instrumento;
únicamente aposento,
que un día dejarás,
Y ya cuenta te darás
de lo eterno que tú eres;
hablarás con otros seres,
y amigos que se fueron,
que tampoco no creyeron
en estos aconteceres.
Creéis que por ser ateos
ya estáis en la vanguardia,
pero tenéis taquicardia
de somáticos trofeos.
En cuanto a vuestros tanteos
de metafísica ascesis,
la vuestra errónea tesis,
os hace presuponer,
que el alma debe de ser
de material exegesis.
Estáis tan empecinados
con los vuestros instrumentos,
mas son los impedimentos
que os mantienen ofuscados.
Siempre seguís los dictados
de los tramposos sentidos
y nunca prestáis oídos
a los que el yo superaron
y que no los escucharon
por los vuestros chillidos.
Nadie duda de la ciencia
ni de lo que ha logrado,
y lo que ha significado
para la humana sapiencia.
Pero la nuestra consciencia
no puede pararse aquí;
fue un gran paso, eso sí,
pero ya está superada
por los que de la manada
repudian su pedigrí.
epílogo
Nadie duda de los logros materiales de nuestra sociedad industrial y su momentáneo bienestar
de los que se encuentran en este entorno, aunque a costa de la explotación de nuestro medio. Pero en nada cambia esto, en lo esencial, la condición humana. Tenemos que superar la postura decimonónica de que lo material es la panacea.
El ser humano, superando el ego, entra en estados de consciencia superiores, para vivir en armonía consigo mismo y con el entorno. Estos logros están más que documentados en los libros de los grandes seres que han superado la mente y que a los cuales la ciencia abomina por predominar el espíritu sobre la materia.
Castro. 29 de diciembre del 2018