LUVIAM
Poeta veterano en el portal
Sentí el sol de tu alma entibiando mi frío ,
y mi endeble latido escuché despertar ,
porque fuiste el verano que transformó mi hastío
y en tus cálidos brazos me sentí retoñar.
Y por más que menguaba mi río en su corriente,
se rebosó de nuevo al calor de tu ser,
y supe que el invierno puede ser diferente,
y que una rama seca consigue florecer.
Ya no espero el otoño, porque siempre es verano,
ni hay más tardes nubladas, ni mi cama es más fría,
ni inseguro el camino cuando voy de tu mano
entretejiendo el paso de tu vida y la mía.
Y habrá de ser fecunda la simiente que siembre
así como el estío ha de ser en noviembre .
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