Don Juan
Poeta recién llegado
Discipliné mis días a la vida
de la que en verdad quería escapar.
Encerré los lloros de mi llorar
en aquella mentira. Consentida.
Hice que mi risadesatendida
escapase y se lograse fugar.
Pero en verdad no se pudo escapar.
Así fue rendida. Y así vencida.
Discipliné mis días a esa vida...
Pero tú, amor, me viniste a salvar;
encontraste la esperanza perdida.
Pero tú, amor, lograste rescatar
al niño de su deliciosa herida,
la que pudo y no le logró matar.
de la que en verdad quería escapar.
Encerré los lloros de mi llorar
en aquella mentira. Consentida.
Hice que mi risadesatendida
escapase y se lograse fugar.
Pero en verdad no se pudo escapar.
Así fue rendida. Y así vencida.
Discipliné mis días a esa vida...
Pero tú, amor, me viniste a salvar;
encontraste la esperanza perdida.
Pero tú, amor, lograste rescatar
al niño de su deliciosa herida,
la que pudo y no le logró matar.