Mala Costumbre

Drümz

Poeta No Poeta Drümz
Mala Costumbre

Esta mala costumbre
de poner el torso rasmillado,
forma paralela a los arboles empujados
por el viento del invierno.
No va quedando espacio
en la vida para más pensamientos,
significa entonces que la razón
asume el coste de su miseria,
algo que ni el amor ni el odio,
ni todas las noches, ni el tiempo,
ni la muerte y ni el mejor de los sentires
ha sostenido.
Macizo invierno
supervivencia de manos:
cansadas manos resecas
indiferentes rocas, escarchadas manos
así toleramos la vida en la tormenta:
en nuestras manos ven la suerte
y en las miradas la herida.
En nuestra piel se dibuja un mapa
que revela las dimensiones
de nuestros viajes y retrocesos.
Cruda piel corrugada,
piel rota, piel amarilla, oh piel carente
duele cuando se toca la aldaba
desde el punto de vista de la piel:
se abren otros tiempos
que pronto volverán a manifestarse.
Esta mala costumbre
de encontrar la mosca en la sopa
el punto del panty que abandonó su puesto;
los defectos no son un peso,
recuerda que la noche vaga entre nosotros
resistiendo el látigo de nuestro silencio,
no olvides que los sueños pertenecen
a las ilusiones del mundo:
no todos sabemos soñar.
En un instante como en las tumbas
las cosas no vuelven a ser visibles
el presente de pronto fallece,
solo es el insomne pasado
el obsesor indestructible.
Desintegrar, eso quiero con tu nombre.
Que de las raíces la tierra de mi voz
jamás te pronuncie, jamás vida mía,
amor íntimo, jamás te quiero de vuelta.
Duele el ruido entre el silencio de un eco,
el exilio de una hoja que aparenta un vuelo,
duele la herida del cielo por las incisivas estrellas,
duele saber que ahí estas, que existes.
Esta mala costumbre
de querer y no querer perderte.
Que la palabra sacuda el polvo de los aleros,
que se abran las puertas,
que se cierren las posibilidades
y olvidarme de lo que no se puede.

Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
 
Última edición:
Mala Costumbre

Esta mala costumbre
de poner el dorso rasmillado
en forma paralela
a la de los arboles empujados
por el viento del invierno,
la tormenta alimenta la angustia
en la espina del alma,
un ansioso deseo que los pensamientos
por el aire llevan,
mientras no va quedando espacio
en la vida para nacer una especie,
todos los días aprenden algo nuevo,
y yo en el inepto ego que me invade
solo ignoro mis sueños.
Significa entonces que la razón
asume el coste de un corazón frío,
no sabemos contener el aire
lo derrochamos como quien no piensa
en pensar antes del acontecimiento,
se nos escapa como el amor que pierde el tiempo
en un rechazo jamás del interior desprendido,
como quien espera exactamente
la eternidad de un sentir ajeno
algo que ni el amor ni el odio,
ni todas las noches, ni el tiempo,
ni la muerte y ni el peor de los sentires
ha sostenido.
Macizo invierno
invierno de supervivientes
cansadas manos resecas
indiferentes rocas, escarchadas manos
así toleramos la vida en la tormenta,
en nuestras manos ven la suerte
y en las miradas la herida
en nuestra piel se dibuja un mapa
que revela las dimensiones
de nuestros viajes y retrocesos.
Cruda sensibilidad del tacto,
piel rota, piel amarilla, oh piel carente
duele cuando se toca la aldaba
desde el punto de vista de la piel:
revelación de cobardes
se abren otros tiempos
que pronto volverán a manifestarse.
Esta mala costumbre
de encontrar la mosca en la sopa
el punto del panty que abandonó a tu cuerpo,
todos tenemos un don,
por lo tanto no mires los defectos como un peso,
recuerda que la noche vaga entre nosotros
resistiendo el látigo de nuestro silencio,
no olvides que los sueños pertenecen
a las ilusiones del mundo
donde perteneces:
no todos sabemos soñar.
En un instante como en las tumbas
las cosas jamás se vuelven visibles
se mueren como el presente
porque el pasado, el recuerdo
es indestructible.
Se mueren las cosas
desintegrándose al paso de su tiempo;
desintegrar, eso quiero con tu nombre
que entre el polvo los acentos floten
que de las raíces la tierra de mi voz
jamás te pronuncie, jamás vida mía,
amor íntimo, jamás te quiero de vuelta,
duele sentir el rechazo, duele saber
que a la distancia es mejor quererte
tu mirada se envuelve en un recuerdo
que se entierra entre la humedad de la brisa
el capullo de mis besos marchita
ante la falta del calor de tus labios.
Duele la espera del polen en la tierra
la caída de una gota por su escarchado cuerpo
duele el ruido entre el silencio de un eco
el exilio de una hoja que aparenta un vuelo
pero no duele más que saber
que ahí estas, que existes.
Esta mala costumbre
de querer y no querer perderte.
Que de las tumbas de mis inseguridades
la palabra sacuda el polvo de las aldabas
que se abran las puertas de la razón
y con mi voz cerrarte la boca
y con mi boca sacarte la voz,
y con mis manos acariciar tu cabeza
y con mi cabeza olvidar tus manos.

Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
Guauuuuu, estimado amigo Tony, qué belleza de canto al amor y al desamor, me dejas sin palabras, muy bien hilado cada verso escrito en su lugar preciso.
Un lujo de poesía me alegra que estés de regreso para así poder seguir leyéndote y disfrutando de tu exselsa poesía.
Yo feliz de leerte, éste es de esos poemas que da gusto re leer una y otra vez.

Abrazos desde mi orilla marina y bienvenido de nuevo.
 
Guauuuuu, estimado amigo Tony, qué belleza de canto al amor y al desamor, me dejas sin palabras, muy bien hilado cada verso escrito en su lugar preciso.
Un lujo de poesía me alegra que estés de regreso para así poder seguir leyéndote y disfrutando de tu exselsa poesía.
Yo feliz de leerte, éste es de esos poemas que da gusto re leer una y otra vez.

Abrazos desde mi orilla marina y bienvenido de nuevo.
Gracias querida Naty por tu saludo, yo feliz de volver a leerte por este medio. Un abrazo cálido hasta tu frío Ancud.
 
Mala Costumbre

Esta mala costumbre
de poner el dorso rasmillado
en forma paralela
a la de los arboles empujados
por el viento del invierno,
la tormenta alimenta la angustia
en la espina del alma,
un ansioso deseo que los pensamientos
por el aire llevan,
mientras no va quedando espacio
en la vida para nacer una especie,
todos los días aprenden algo nuevo,
y yo en el inepto ego que me invade
solo ignoro mis sueños.
Significa entonces que la razón
asume el coste de un corazón frío,
no sabemos contener el aire
lo derrochamos como quien no piensa
en pensar antes del acontecimiento,
se nos escapa como el amor que pierde el tiempo
en un rechazo jamás del interior desprendido,
como quien espera exactamente
la eternidad de un sentir ajeno
algo que ni el amor ni el odio,
ni todas las noches, ni el tiempo,
ni la muerte y ni el peor de los sentires
ha sostenido.
Macizo invierno
invierno de supervivientes
cansadas manos resecas
indiferentes rocas, escarchadas manos
así toleramos la vida en la tormenta,
en nuestras manos ven la suerte
y en las miradas la herida
en nuestra piel se dibuja un mapa
que revela las dimensiones
de nuestros viajes y retrocesos.
Cruda sensibilidad del tacto,
piel rota, piel amarilla, oh piel carente
duele cuando se toca la aldaba
desde el punto de vista de la piel:
revelación de cobardes
se abren otros tiempos
que pronto volverán a manifestarse.
Esta mala costumbre
de encontrar la mosca en la sopa
el punto del panty que abandonó a tu cuerpo,
todos tenemos un don,
por lo tanto no mires los defectos como un peso,
recuerda que la noche vaga entre nosotros
resistiendo el látigo de nuestro silencio,
no olvides que los sueños pertenecen
a las ilusiones del mundo
donde perteneces:
no todos sabemos soñar.
En un instante como en las tumbas
las cosas jamás se vuelven visibles
se mueren como el presente
porque el pasado, el recuerdo
es indestructible.
Se mueren las cosas
desintegrándose al paso de su tiempo;
desintegrar, eso quiero con tu nombre
que entre el polvo los acentos floten
que de las raíces la tierra de mi voz
jamás te pronuncie, jamás vida mía,
amor íntimo, jamás te quiero de vuelta,
duele sentir el rechazo, duele saber
que a la distancia es mejor quererte
tu mirada se envuelve en un recuerdo
que se entierra entre la humedad de la brisa
el capullo de mis besos marchita
ante la falta del calor de tus labios.
Duele la espera del polen en la tierra
la caída de una gota por su escarchado cuerpo
duele el ruido entre el silencio de un eco
el exilio de una hoja que aparenta un vuelo
pero no duele más que saber
que ahí estas, que existes.
Esta mala costumbre
de querer y no querer perderte.
Que de las tumbas de mis inseguridades
la palabra sacuda el polvo de las aldabas
que se abran las puertas de la razón
y con mi voz cerrarte la boca
y con mi boca sacarte la voz,
y con mis manos acariciar tu cabeza
y con mi cabeza olvidar tus manos.

Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).

Un poema extenso y rico en contenido como este, debe leerse pausada y cuidadosamente porque deben apreciarse sus detalles, sus matices, sus climas. Me fascina la fusión de elementos del ambiente, de la naturaleza, con la sensibilidad interna, la humanidad del narrador que descubre poesía en cada manifestación frente a sus ojos.
Lo más hermoso que tiene esta obra es precisamente la finísima sensibilidad, la filosofía del sentir profundo, de la ausencia, de la palabra que no dice superficialmente. Cada línea es merecedora de una reflexión, y el amor está presente de manera tal que llega al alma.
Felicitaciones :)
 
Mala Costumbre

Esta mala costumbre
de poner el dorso rasmillado
en forma paralela
a la de los arboles empujados
por el viento del invierno,
la tormenta alimenta la angustia
en la espina del alma,
un ansioso deseo que los pensamientos
por el aire llevan,
mientras no va quedando espacio
en la vida para nacer una especie,
todos los días aprenden algo nuevo,
y yo en el inepto ego que me invade
solo ignoro mis sueños.
Significa entonces que la razón
asume el coste de un corazón frío,
no sabemos contener el aire
lo derrochamos como quien no piensa
en pensar antes del acontecimiento,
se nos escapa como el amor que pierde el tiempo
en un rechazo jamás del interior desprendido,
como quien espera exactamente
la eternidad de un sentir ajeno
algo que ni el amor ni el odio,
ni todas las noches, ni el tiempo,
ni la muerte y ni el peor de los sentires
ha sostenido.
Macizo invierno
invierno de supervivientes
cansadas manos resecas
indiferentes rocas, escarchadas manos
así toleramos la vida en la tormenta,
en nuestras manos ven la suerte
y en las miradas la herida
en nuestra piel se dibuja un mapa
que revela las dimensiones
de nuestros viajes y retrocesos.
Cruda sensibilidad del tacto,
piel rota, piel amarilla, oh piel carente
duele cuando se toca la aldaba
desde el punto de vista de la piel:
revelación de cobardes
se abren otros tiempos
que pronto volverán a manifestarse.
Esta mala costumbre
de encontrar la mosca en la sopa
el punto del panty que abandonó a tu cuerpo,
todos tenemos un don,
por lo tanto no mires los defectos como un peso,
recuerda que la noche vaga entre nosotros
resistiendo el látigo de nuestro silencio,
no olvides que los sueños pertenecen
a las ilusiones del mundo
donde perteneces:
no todos sabemos soñar.
En un instante como en las tumbas
las cosas jamás se vuelven visibles
se mueren como el presente
porque el pasado, el recuerdo
es indestructible.
Se mueren las cosas
desintegrándose al paso de su tiempo;
desintegrar, eso quiero con tu nombre
que entre el polvo los acentos floten
que de las raíces la tierra de mi voz
jamás te pronuncie, jamás vida mía,
amor íntimo, jamás te quiero de vuelta,
duele sentir el rechazo, duele saber
que a la distancia es mejor quererte
tu mirada se envuelve en un recuerdo
que se entierra entre la humedad de la brisa
el capullo de mis besos marchita
ante la falta del calor de tus labios.
Duele la espera del polen en la tierra
la caída de una gota por su escarchado cuerpo
duele el ruido entre el silencio de un eco
el exilio de una hoja que aparenta un vuelo
pero no duele más que saber
que ahí estas, que existes.
Esta mala costumbre
de querer y no querer perderte.
Que de las tumbas de mis inseguridades
la palabra sacuda el polvo de las aldabas
que se abran las puertas de la razón
y con mi voz cerrarte la boca
y con mi boca sacarte la voz,
y con mis manos acariciar tu cabeza
y con mi cabeza olvidar tus manos.

Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).

Poema para reflexionar, el amor presente que entre sensibilidades profundas
congracia la ausencia y a la vez la narracion personal de aquel que escribe
y va descubriendo los detalles y los climas de las sensaciones que se
quieren expresar. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Un poema lleno de sensibilidad, Drunz, que se evapora de tu alma, entre deseos, inseguridades, miedos y anhelos de saber ahí al ser amado, pero a la vez, quererlo lejos. Unas magníficas metáforas que elevan la calidad de tu escrito. Un aplauso a tu honorable pluma, poeta. Un gran placer pasar. Saludos y respetos.
Aza.
 
Nada que agradecer, es un placer volver a leerte amigo.
Por acá con ténue lluvia y un poco de frío, pero nada que un buen chaleco no arregle jejejeje.
Linda tarde Tony!!

Así es. De todos modos el frío el lo mejor que puede existir. Gracias una vez más, Naty.
 
Mala Costumbre

Esta mala costumbre
de poner el dorso rasmillado
en forma paralela
a la de los arboles empujados
por el viento del invierno,
la tormenta alimenta la angustia
en la espina del alma,
un ansioso deseo que los pensamientos
por el aire llevan,
mientras no va quedando espacio
en la vida para nacer una especie,
todos los días aprenden algo nuevo,
y yo en el inepto ego que me invade
solo ignoro mis sueños.
Significa entonces que la razón
asume el coste de un corazón frío,
no sabemos contener el aire
lo derrochamos como quien no piensa
en pensar antes del acontecimiento,
se nos escapa como el amor que pierde el tiempo
en un rechazo jamás del interior desprendido,
como quien espera exactamente
la eternidad de un sentir ajeno
algo que ni el amor ni el odio,
ni todas las noches, ni el tiempo,
ni la muerte y ni el peor de los sentires
ha sostenido.
Macizo invierno
invierno de supervivientes
cansadas manos resecas
indiferentes rocas, escarchadas manos
así toleramos la vida en la tormenta,
en nuestras manos ven la suerte
y en las miradas la herida
en nuestra piel se dibuja un mapa
que revela las dimensiones
de nuestros viajes y retrocesos.
Cruda sensibilidad del tacto,
piel rota, piel amarilla, oh piel carente
duele cuando se toca la aldaba
desde el punto de vista de la piel:
revelación de cobardes
se abren otros tiempos
que pronto volverán a manifestarse.
Esta mala costumbre
de encontrar la mosca en la sopa
el punto del panty que abandonó a tu cuerpo,
todos tenemos un don,
por lo tanto no mires los defectos como un peso,
recuerda que la noche vaga entre nosotros
resistiendo el látigo de nuestro silencio,
no olvides que los sueños pertenecen
a las ilusiones del mundo
donde perteneces:
no todos sabemos soñar.
En un instante como en las tumbas
las cosas jamás se vuelven visibles
se mueren como el presente
porque el pasado, el recuerdo
es indestructible.
Se mueren las cosas
desintegrándose al paso de su tiempo;
desintegrar, eso quiero con tu nombre
que entre el polvo los acentos floten
que de las raíces la tierra de mi voz
jamás te pronuncie, jamás vida mía,
amor íntimo, jamás te quiero de vuelta,
duele sentir el rechazo, duele saber
que a la distancia es mejor quererte
tu mirada se envuelve en un recuerdo
que se entierra entre la humedad de la brisa
el capullo de mis besos marchita
ante la falta del calor de tus labios.
Duele la espera del polen en la tierra
la caída de una gota por su escarchado cuerpo
duele el ruido entre el silencio de un eco
el exilio de una hoja que aparenta un vuelo
pero no duele más que saber
que ahí estas, que existes.
Esta mala costumbre
de querer y no querer perderte.
Que de las tumbas de mis inseguridades
la palabra sacuda el polvo de las aldabas
que se abran las puertas de la razón
y con mi voz cerrarte la boca
y con mi boca sacarte la voz,
y con mis manos acariciar tu cabeza
y con mi cabeza olvidar tus manos.

Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
Ayyy mi querido Tony, introspectivos y muy profundos estos enamorados versos, a través de ellos se percibe el sueño del amor, ese amor que nos permite soñar y que a veces nos hace soñar la vida en lugar de hacer vivir tu sueño, hay que acostumbrarse a amar y a tolerar el desamor con más amor, siempre está ahí al alcance de la mano... Un millón de besazos mi entrañable y admirado amigo......muááááááácksssssss....
 
Un poema extenso y rico en contenido como este, debe leerse pausada y cuidadosamente porque deben apreciarse sus detalles, sus matices, sus climas. Me fascina la fusión de elementos del ambiente, de la naturaleza, con la sensibilidad interna, la humanidad del narrador que descubre poesía en cada manifestación frente a sus ojos.
Lo más hermoso que tiene esta obra es precisamente la finísima sensibilidad, la filosofía del sentir profundo, de la ausencia, de la palabra que no dice superficialmente. Cada línea es merecedora de una reflexión, y el amor está presente de manera tal que llega al alma.
Felicitaciones :)

Muy agradecido de tu gran comentario, querida Cecy. Gracias una vez mas por tu estudio. Lo valoro mucho. Te estima, Drümz.
 
Poema para reflexionar, el amor presente que entre sensibilidades profundas
congracia la ausencia y a la vez la narracion personal de aquel que escribe
y va descubriendo los detalles y los climas de las sensaciones que se
quieren expresar. excelente. saludos amables de luzyabsenta

Gracias amigo LUZYABSENTA, un fortísimo abrazo a la distancia. Drümz.
 
Gracias amigo LUZYABSENTA, un fortísimo abrazo a la distancia. Drümz.
GRacias amigo por la amable respuesta a mi comentario
sobre tus versos. un saludo y queriendro apreciar mejor
tus significados, me invito a repasarlo en lectura mas
detenida.
amablemente luzyabsenta
 
Mala Costumbre

Esta mala costumbre
de poner el dorso rasmillado
en forma paralela
a la de los arboles empujados
por el viento del invierno,
la tormenta alimenta la angustia
en la espina del alma,
un ansioso deseo que los pensamientos
por el aire llevan,
mientras no va quedando espacio
en la vida para nacer una especie,
todos los días aprenden algo nuevo,
y yo en el inepto ego que me invade
solo ignoro mis sueños.
Significa entonces que la razón
asume el coste de un corazón frío,
no sabemos contener el aire
lo derrochamos como quien no piensa
en pensar antes del acontecimiento,
se nos escapa como el amor que pierde el tiempo
en un rechazo jamás del interior desprendido,
como quien espera exactamente
la eternidad de un sentir ajeno
algo que ni el amor ni el odio,
ni todas las noches, ni el tiempo,
ni la muerte y ni el peor de los sentires
ha sostenido.
Macizo invierno
invierno de supervivientes
cansadas manos resecas
indiferentes rocas, escarchadas manos
así toleramos la vida en la tormenta,
en nuestras manos ven la suerte
y en las miradas la herida
en nuestra piel se dibuja un mapa
que revela las dimensiones
de nuestros viajes y retrocesos.
Cruda sensibilidad del tacto,
piel rota, piel amarilla, oh piel carente
duele cuando se toca la aldaba
desde el punto de vista de la piel:
revelación de cobardes
se abren otros tiempos
que pronto volverán a manifestarse.
Esta mala costumbre
de encontrar la mosca en la sopa
el punto del panty que abandonó a tu cuerpo,
todos tenemos un don,
por lo tanto no mires los defectos como un peso,
recuerda que la noche vaga entre nosotros
resistiendo el látigo de nuestro silencio,
no olvides que los sueños pertenecen
a las ilusiones del mundo
donde perteneces:
no todos sabemos soñar.
En un instante como en las tumbas
las cosas jamás se vuelven visibles
se mueren como el presente
porque el pasado, el recuerdo
es indestructible.
Se mueren las cosas
desintegrándose al paso de su tiempo;
desintegrar, eso quiero con tu nombre
que entre el polvo los acentos floten
que de las raíces la tierra de mi voz
jamás te pronuncie, jamás vida mía,
amor íntimo, jamás te quiero de vuelta,
duele sentir el rechazo, duele saber
que a la distancia es mejor quererte
tu mirada se envuelve en un recuerdo
que se entierra entre la humedad de la brisa
el capullo de mis besos marchita
ante la falta del calor de tus labios.
Duele la espera del polen en la tierra
la caída de una gota por su escarchado cuerpo
duele el ruido entre el silencio de un eco
el exilio de una hoja que aparenta un vuelo
pero no duele más que saber
que ahí estas, que existes.
Esta mala costumbre
de querer y no querer perderte.
Que de las tumbas de mis inseguridades
la palabra sacuda el polvo de las aldabas
que se abran las puertas de la razón
y con mi voz cerrarte la boca
y con mi boca sacarte la voz,
y con mis manos acariciar tu cabeza
y con mi cabeza olvidar tus manos.

Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
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Impecable. Te descubro Tony en cada renglón y releo una y otra vez, para no perderme nada. Y cada vez que leo encuentro nuevos significados de lo que somos los seres humanos, en todos sus matices a veces irreversibles y otras esperanzados. La memoria, los recuerdos, lo que hacemos y lo que dejamos de hacer y esa mala costumbre de ver solo lo que queremos ver.
Un abrazo poeta, me voy nutrida de la belleza de la buena poesía.-
 
Mala Costumbre

Esta mala costumbre
de poner el dorso rasmillado
en forma paralela
a la de los arboles empujados
por el viento del invierno,
la tormenta alimenta la angustia
en la espina del alma,
un ansioso deseo que los pensamientos
por el aire llevan,
mientras no va quedando espacio
en la vida para nacer una especie,
todos los días aprenden algo nuevo,
y yo en el inepto ego que me invade
solo ignoro mis sueños.
Significa entonces que la razón
asume el coste de un corazón frío,
no sabemos contener el aire
lo derrochamos como quien no piensa
en pensar antes del acontecimiento,
se nos escapa como el amor que pierde el tiempo
en un rechazo jamás del interior desprendido,
como quien espera exactamente
la eternidad de un sentir ajeno
algo que ni el amor ni el odio,
ni todas las noches, ni el tiempo,
ni la muerte y ni el peor de los sentires
ha sostenido.
Macizo invierno
invierno de supervivientes
cansadas manos resecas
indiferentes rocas, escarchadas manos
así toleramos la vida en la tormenta,
en nuestras manos ven la suerte
y en las miradas la herida
en nuestra piel se dibuja un mapa
que revela las dimensiones
de nuestros viajes y retrocesos.
Cruda sensibilidad del tacto,
piel rota, piel amarilla, oh piel carente
duele cuando se toca la aldaba
desde el punto de vista de la piel:
revelación de cobardes
se abren otros tiempos
que pronto volverán a manifestarse.
Esta mala costumbre
de encontrar la mosca en la sopa
el punto del panty que abandonó a tu cuerpo,
todos tenemos un don,
por lo tanto no mires los defectos como un peso,
recuerda que la noche vaga entre nosotros
resistiendo el látigo de nuestro silencio,
no olvides que los sueños pertenecen
a las ilusiones del mundo
donde perteneces:
no todos sabemos soñar.
En un instante como en las tumbas
las cosas jamás se vuelven visibles
se mueren como el presente
porque el pasado, el recuerdo
es indestructible.
Se mueren las cosas
desintegrándose al paso de su tiempo;
desintegrar, eso quiero con tu nombre
que entre el polvo los acentos floten
que de las raíces la tierra de mi voz
jamás te pronuncie, jamás vida mía,
amor íntimo, jamás te quiero de vuelta,
duele sentir el rechazo, duele saber
que a la distancia es mejor quererte
tu mirada se envuelve en un recuerdo
que se entierra entre la humedad de la brisa
el capullo de mis besos marchita
ante la falta del calor de tus labios.
Duele la espera del polen en la tierra
la caída de una gota por su escarchado cuerpo
duele el ruido entre el silencio de un eco
el exilio de una hoja que aparenta un vuelo
pero no duele más que saber
que ahí estas, que existes.
Esta mala costumbre
de querer y no querer perderte.
Que de las tumbas de mis inseguridades
la palabra sacuda el polvo de las aldabas
que se abran las puertas de la razón
y con mi voz cerrarte la boca
y con mi boca sacarte la voz,
y con mis manos acariciar tu cabeza
y con mi cabeza olvidar tus manos.

Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).

Excelentes y profundas reflexiones nos dejas amigo Tony. Un placer detenerse en tu obra y disfrutar con tu singularidad.
Un eterno abrazo desde los cielos de este halcón.
 
Mala Costumbre

Esta mala costumbre
de poner el dorso rasmillado
en forma paralela
a la de los arboles empujados
por el viento del invierno,
la tormenta alimenta la angustia
en la espina del alma,
un ansioso deseo que los pensamientos
por el aire llevan,
mientras no va quedando espacio
en la vida para nacer una especie,
todos los días aprenden algo nuevo,
y yo en el inepto ego que me invade
solo ignoro mis sueños.
Significa entonces que la razón
asume el coste de un corazón frío,
no sabemos contener el aire
lo derrochamos como quien no piensa
en pensar antes del acontecimiento,
se nos escapa como el amor que pierde el tiempo
en un rechazo jamás del interior desprendido,
como quien espera exactamente
la eternidad de un sentir ajeno
algo que ni el amor ni el odio,
ni todas las noches, ni el tiempo,
ni la muerte y ni el peor de los sentires
ha sostenido.
Macizo invierno
invierno de supervivientes
cansadas manos resecas
indiferentes rocas, escarchadas manos
así toleramos la vida en la tormenta,
en nuestras manos ven la suerte
y en las miradas la herida
en nuestra piel se dibuja un mapa
que revela las dimensiones
de nuestros viajes y retrocesos.
Cruda sensibilidad del tacto,
piel rota, piel amarilla, oh piel carente
duele cuando se toca la aldaba
desde el punto de vista de la piel:
revelación de cobardes
se abren otros tiempos
que pronto volverán a manifestarse.
Esta mala costumbre
de encontrar la mosca en la sopa
el punto del panty que abandonó a tu cuerpo,
todos tenemos un don,
por lo tanto no mires los defectos como un peso,
recuerda que la noche vaga entre nosotros
resistiendo el látigo de nuestro silencio,
no olvides que los sueños pertenecen
a las ilusiones del mundo
donde perteneces:
no todos sabemos soñar.
En un instante como en las tumbas
las cosas jamás se vuelven visibles
se mueren como el presente
porque el pasado, el recuerdo
es indestructible.
Se mueren las cosas
desintegrándose al paso de su tiempo;
desintegrar, eso quiero con tu nombre
que entre el polvo los acentos floten
que de las raíces la tierra de mi voz
jamás te pronuncie, jamás vida mía,
amor íntimo, jamás te quiero de vuelta,
duele sentir el rechazo, duele saber
que a la distancia es mejor quererte
tu mirada se envuelve en un recuerdo
que se entierra entre la humedad de la brisa
el capullo de mis besos marchita
ante la falta del calor de tus labios.
Duele la espera del polen en la tierra
la caída de una gota por su escarchado cuerpo
duele el ruido entre el silencio de un eco
el exilio de una hoja que aparenta un vuelo
pero no duele más que saber
que ahí estas, que existes.
Esta mala costumbre
de querer y no querer perderte.
Que de las tumbas de mis inseguridades
la palabra sacuda el polvo de las aldabas
que se abran las puertas de la razón
y con mi voz cerrarte la boca
y con mi boca sacarte la voz,
y con mis manos acariciar tu cabeza
y con mi cabeza olvidar tus manos.

Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
Yo no me voy a enrollar , es muy buen poema saludos nos leemos
 
Hola de Nuevo, o escribes poco, o yo no sé buscar en tu lista.
Tu poesía es arte, y yo la disfruto así, solo quería volverte a visitar, y busqué tu lista y ere muy buen comentador, yo no tanto.
Un abrazo.-
 
Última edición:
Un poema lleno de sensibilidad, Drunz, que se evapora de tu alma, entre deseos, inseguridades, miedos y anhelos de saber ahí al ser amado, pero a la vez, quererlo lejos. Unas magníficas metáforas que elevan la calidad de tu escrito. Un aplauso a tu honorable pluma, poeta. Un gran placer pasar. Saludos y respetos.
Aza.

Gracias amiga y hermosa poeta, por tu visita, aquí siempre habrá un café, un jugo, agua, lo que deses. Saludos.
 
Ayyy mi querido Tony, introspectivos y muy profundos estos enamorados versos, a través de ellos se percibe el sueño del amor, ese amor que nos permite soñar y que a veces nos hace soñar la vida en lugar de hacer vivir tu sueño, hay que acostumbrarse a amar y a tolerar el desamor con más amor, siempre está ahí al alcance de la mano... Un millón de besazos mi entrañable y admirado amigo......muááááááácksssssss....

Gracias querida y hermosa poeta, te quiero mucho si? Un besazo que llegue hasta tu hermosa España.
 
Impecable. Te descubro Tony en cada renglón y releo una y otra vez, para no perderme nada. Y cada vez que leo encuentro nuevos significados de lo que somos los seres humanos, en todos sus matices a veces irreversibles y otras esperanzados. La memoria, los recuerdos, lo que hacemos y lo que dejamos de hacer y esa mala costumbre de ver solo lo que queremos ver.
Un abrazo poeta, me voy nutrida de la belleza de la buena poesía.-

Gracias por el color de tus letras, por el tono de tu escrito, por el caminar de tus ojos en mis versos. Drümz.
 
Mala Costumbre

Esta mala costumbre
de poner el dorso rasmillado
en forma paralela
a la de los arboles empujados
por el viento del invierno,
la tormenta alimenta la angustia
en la espina del alma,
un ansioso deseo que los pensamientos
por el aire llevan,
mientras no va quedando espacio
en la vida para nacer una especie,
todos los días aprenden algo nuevo,
y yo en el inepto ego que me invade
solo ignoro mis sueños.
Significa entonces que la razón
asume el coste de un corazón frío,
no sabemos contener el aire
lo derrochamos como quien no piensa
en pensar antes del acontecimiento,
se nos escapa como el amor que pierde el tiempo
en un rechazo jamás del interior desprendido,
como quien espera exactamente
la eternidad de un sentir ajeno
algo que ni el amor ni el odio,
ni todas las noches, ni el tiempo,
ni la muerte y ni el peor de los sentires
ha sostenido.
Macizo invierno
invierno de supervivientes
cansadas manos resecas
indiferentes rocas, escarchadas manos
así toleramos la vida en la tormenta,
en nuestras manos ven la suerte
y en las miradas la herida
en nuestra piel se dibuja un mapa
que revela las dimensiones
de nuestros viajes y retrocesos.
Cruda sensibilidad del tacto,
piel rota, piel amarilla, oh piel carente
duele cuando se toca la aldaba
desde el punto de vista de la piel:
revelación de cobardes
se abren otros tiempos
que pronto volverán a manifestarse.
Esta mala costumbre
de encontrar la mosca en la sopa
el punto del panty que abandonó a tu cuerpo,
todos tenemos un don,
por lo tanto no mires los defectos como un peso,
recuerda que la noche vaga entre nosotros
resistiendo el látigo de nuestro silencio,
no olvides que los sueños pertenecen
a las ilusiones del mundo
donde perteneces:
no todos sabemos soñar.
En un instante como en las tumbas
las cosas jamás se vuelven visibles
se mueren como el presente
porque el pasado, el recuerdo
es indestructible.
Se mueren las cosas
desintegrándose al paso de su tiempo;
desintegrar, eso quiero con tu nombre
que entre el polvo los acentos floten
que de las raíces la tierra de mi voz
jamás te pronuncie, jamás vida mía,
amor íntimo, jamás te quiero de vuelta,
duele sentir el rechazo, duele saber
que a la distancia es mejor quererte
tu mirada se envuelve en un recuerdo
que se entierra entre la humedad de la brisa
el capullo de mis besos marchita
ante la falta del calor de tus labios.
Duele la espera del polen en la tierra
la caída de una gota por su escarchado cuerpo
duele el ruido entre el silencio de un eco
el exilio de una hoja que aparenta un vuelo
pero no duele más que saber
que ahí estas, que existes.
Esta mala costumbre
de querer y no querer perderte.
Que de las tumbas de mis inseguridades
la palabra sacuda el polvo de las aldabas
que se abran las puertas de la razón
y con mi voz cerrarte la boca
y con mi boca sacarte la voz,
y con mis manos acariciar tu cabeza
y con mi cabeza olvidar tus manos.

Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).
Un tremendo poema...vas tejiendo tantas cosas a la vez pero te sale perfecto , eso me deja admirada, esas metáforas poéticas, me gusta mucho tu estilo y tienes talento. Es agradable leer tu poesía. Un abrazo
 
Un tremendo poema...vas tejiendo tantas cosas a la vez pero te sale perfecto , eso me deja admirada, esas metáforas poéticas, me gusta mucho tu estilo y tienes talento. Es agradable leer tu poesía. Un abrazo


Tony que bonito lo dices
todo, grandiosas tus letras
mi amigo.

Besitos dulces
Siby
 

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