Danel
Un cubano más
Esta poesía surgió de un momento en el que tuve que defender mi egoísmo por una mujer, por alegrarme de su soledad, la cual me daría paso a ser quien suplente tal desdicha.
Yo le pregunté si era soltera y al ver su positiva respuesta me alegré. Ella se quejó con estas reclamaciones:
Y a mi no me quedo más remedio que decirle:
Espero no haber metido la pata 
Yo le pregunté si era soltera y al ver su positiva respuesta me alegré. Ella se quejó con estas reclamaciones:
¿Te alegras de mi soledad?. Es decir: ¿te alegras que vaya sola por estas calles de mi ciudad, en medio de la noche?. ¿Te alegra que en noches de sábado tenga que conformarme con los malos programas de la tV?. ¿Te alegras que los domingo me resulten largos, aburridos y que la otra mitad de mi cama esté vacía no sé hasta cuándo?. Te alegras que tenga que tomarme el café de la mañana en la soledad más abismal?.
Y a mi no me quedo más remedio que decirle:
Me alegra porque sueño un día
ser la sombra de sus pasos.
Ir de la mano por las calles de su ciudad,
cuidándole en las noches de intensa oscuridad.
Me alegra porque tal vez,
si usted bella dama quiere,
podría ser el suplente
de su triste inconformidad.
Y es que el domingo, quizás,
ya no sea tan aburrido,
y en su cama no haya espacio
para tanta soledad.
Yo podría ser,
y perdón si sueno arrogante,
aquel café deleitable
que usted se quiera tomar.ser la sombra de sus pasos.
Ir de la mano por las calles de su ciudad,
cuidándole en las noches de intensa oscuridad.
Me alegra porque tal vez,
si usted bella dama quiere,
podría ser el suplente
de su triste inconformidad.
Y es que el domingo, quizás,
ya no sea tan aburrido,
y en su cama no haya espacio
para tanta soledad.
Yo podría ser,
y perdón si sueno arrogante,
aquel café deleitable