jmacgar
Poeta veterano en el portal
El beso, de Gustav Klimt
Trenzadas danzas de amor
(tres octavas enlazadas)
Danzo sobre tu cuerpo y me extravío
de arriba abajo, con placer inmenso;
danzo sobre tu piel y al danzar trenzo,
y en medio del trenzado desvarío;
hasta tal punto trenzo, ¡oh amor mío!
que ardo en tus brasas como un San Lorenzo
y este fuego en que ardo es tan gustoso
que lo quisiera eterno y voluptuoso.
Has de saber que apenas si te rozo
me consume el deseo de besarte
¡oh tus labios, feliz obra de arte
en los que libo miel de puro gozo!
Con tu recuerdo, solo, estoy ansioso
esperando el momento de encontrarte;
¡Tamaño es el placer que nos alcanza
que mi mente te piensa y no se cansa!
Ejercicio de amor que nos relanza
y nos eleva alto, al quinto cielo;
yo no tuve jamás mayor consuelo
que esos momentos en que no descansa
la gran pasión que nuestro amor afianza
y que derrite incluso al duro hielo.
Trencémonos, mujer, porque quizás
así no muera nuestro amor jamás.
-------------
Última edición: