Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Mirate en otras manos
donde tu culpa rebulle, insolente.
¿Te sientes limpio, transfigurado?
La Muerte no es olvido ni absolución,
el pecado es firme como roca,
ennegreciéndose en el tiempo,
convirtiendo tu nombre en blasfemia.
No hay perdón para vivos o muertos.
El rencor de Dios es inamovible,
el odio de la sangre, inconmensurable
y no el polvo ni la tumba lavan
la culpa que rebulle, descarnada.
donde tu culpa rebulle, insolente.
¿Te sientes limpio, transfigurado?
La Muerte no es olvido ni absolución,
el pecado es firme como roca,
ennegreciéndose en el tiempo,
convirtiendo tu nombre en blasfemia.
No hay perdón para vivos o muertos.
El rencor de Dios es inamovible,
el odio de la sangre, inconmensurable
y no el polvo ni la tumba lavan
la culpa que rebulle, descarnada.