Por esas sugerencias de los bosques ensortijados,
o por esas embarcaciones de la madrugada,
en papel de fumar…
entre los vergeles, y el café de hiedras…
por un colchón de oídos, y los techos literarios...
acaso ese vencer sin convencer,
o con ese amor que baja por la sangre…
acaso cuando saludan las calles,
con esas musiquillas para llantos a racimos…
correr hacia ella , sobre la lluvia, y sobre las dudas…
a puñados cálidos, de nidos enamorados...
hacia la paz del corazón de una guitarra;
Bodhisattva y hoguera dominical dominicana...
entre esas aves doradas, que traen chocolatinas al templo.
o por esas embarcaciones de la madrugada,
en papel de fumar…
entre los vergeles, y el café de hiedras…
por un colchón de oídos, y los techos literarios...
acaso ese vencer sin convencer,
o con ese amor que baja por la sangre…
acaso cuando saludan las calles,
con esas musiquillas para llantos a racimos…
correr hacia ella , sobre la lluvia, y sobre las dudas…
a puñados cálidos, de nidos enamorados...
hacia la paz del corazón de una guitarra;
Bodhisattva y hoguera dominical dominicana...
entre esas aves doradas, que traen chocolatinas al templo.