Los planetas celestiales

E.Fdez.Castro

Poeta que considera el portal su segunda casa
Imágenes invisibles
de plantas y hortalizas
por el Divino creadas,
del éter se precipitan
por voluntad de los seres
astrales en donde habitan.
Y de la misma manera,
caudalosas fantasías
de los celestiales seres,
unos jardines fabrican
de las más fragantes flores,
que más tarde inhabilitan
a su invisibilidad.
Los moradores que habitan
los planetas celestiales
poca comida precisan,
mas las almas liberadas
comida no solicitan
en esos mundos causales,
solamente parte chica
del maná para beatos.
Las ánimas redimidas
de los seres en la Tierra,
hallan padres de otras vidas,
madres, maridos, esposas,
todos amigos y amigas
de otras encarnaciones.
Así el alma nativa
de un universo astral
se siente casi perdida
con respecto a quien amar
de una forma específica
y ofrece el mismo amor
a toda esencia divina.
Si bien la externa apariencia
no es la que antes tenía,
por las nuevas cualidades
en su postrimera vida;
la indefectible intuición
del ser astral no lo olvida
a todo que ha querido,
dándole la bienvenida.
Con individualidad
dotado y tal se revista,
quedará reconocido
con atención detenida
por anterior camarada.
El período de vida
de seres aventajados,
cuando en el astral residan,
de quinientos a mil años,
por en la Tierra medida.
Visitantes del astral,
el tiempo que allí habitan,
depende del karma físico,
que de nuevo los gravita
como la Tierra a la Luna,
al turno que determinan.
No combaten con la muerte
al transponerse en su ida.
Sin embargo, en algunas,
se sienten algo abatidas,
al cambiar la forma astral
por la causal de otra vida.
El mundo astral está libre
de la muerte y no intimida
con el dolor y vejez,
de una forma instintiva.
Siendo maldición terrestre
porque la consciencia física,
casi consumadamente,
con el cuerpo identifica.

Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
 
Imágenes invisibles
de plantas y hortalizas
por el Divino creadas,
del éter se precipitan
por voluntad de los seres
astrales en donde habitan.
Y de la misma manera,
caudalosas fantasías
de los celestiales seres,
unos jardines fabrican
de las más fragantes flores,
que más tarde inhabilitan
a su invisibilidad.
Los moradores que habitan
los planetas celestiales
poca comida precisan,
mas las almas liberadas
comida no solicitan
en esos mundos causales,
solamente parte chica
del maná para beatos.
Las ánimas redimidas
de los seres en la Tierra,
hallan padres de otras vidas,
madres, maridos, esposas,
todos amigos y amigas
de otras encarnaciones.
Así el alma nativa
de un universo astral
se siente casi perdida
con respecto a quien amar
de una forma específica
y ofrece el mismo amor
a toda esencia divina.
Si bien la externa apariencia
no es la que antes tenía,
por las nuevas cualidades
en su postrimera vida;
la indefectible intuición
del ser astral no lo olvida
a todo que ha querido,
dándole la bienvenida.
Con individualidad
dotado y tal se revista,
quedará reconocido
con atención detenida
por anterior camarada.
El período de vida
de seres aventajados,
cuando en el astral residan,
de quinientos a mil años,
por en la Tierra medida.
Visitantes del astral,
el tiempo que allí habitan,
depende del karma físico,
que de nuevo los gravita
como la Tierra a la Luna,
al turno que determinan.
No combaten con la muerte
al transponerse en su ida.
Sin embargo, en algunas,
se sienten algo abatidas,
al cambiar la forma astral
por la causal de otra vida.
El mundo astral está libre
de la muerte y no intimida
con el dolor y vejez,
de una forma instintiva.
Siendo maldición terrestre
porque la consciencia física,
casi consumadamente,
con el cuerpo identifica.

Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.

Te sigo Castro, cambian las formas mas no la esencia, es necesario desechar las formas para trascenderlas. Igual pasa con el Karma, la aceptación primero intentando que el Ego no intervenga, y transmutarla es esta vida. En ortos planetas, los seres ni siquiera tienen dientes
se alimentan de energía. El tema en nuestra tierra, que para mi es un ser viviente el hombre busca las maneras de destruirla con ensayos
bélicos hacia los cielos y hacia el mismo centro. Solo podemos aquello mínimos seres despierto, evitar con nuestras conciencias desconectarnos de la negatividad y trascenderla. Es ser humano se identifica con su cuerpo porque no sabe de su esencia divina, el Ego se
alimenta de la ignorancia, la hipocresía, la depresión. Las indigestiones de negativas noticias, la indigestión de comerse todo, como si la comida fuese a satisfacer sus verdaderas necesidad, pero como antes te dije, todos tienen su tiempo de despertar y no podemos intervenir en ese proceso, creo que no has leído mi ¡¡ Formas inestables!! Un abrazo.- Feliz día.-
 
Te sigo Castro, cambian las formas mas no la esencia, es necesario desechar las formas para trascenderlas. Igual pasa con el Karma, la aceptación primero intentando que el Ego no intervenga, y transmutarla es esta vida. En ortos planetas, los seres ni siquiera tienen dientes
se alimentan de energía. El tema en nuestra tierra, que para mi es un ser viviente el hombre busca las maneras de destruirla con ensayos
bélicos hacia los cielos y hacia el mismo centro. Solo podemos aquello mínimos seres despierto, evitar con nuestras conciencias desconectarnos de la negatividad y trascenderla. Es ser humano se identifica con su cuerpo porque no sabe de su esencia divina, el Ego se
alimenta de la ignorancia, la hipocresía, la depresión. Las indigestiones de negativas noticias, la indigestión de comerse todo, como si la comida fuese a satisfacer sus verdaderas necesidad, pero como antes te dije, todos tienen su tiempo de despertar y no podemos intervenir en ese proceso, creo que no has leído mi ¡¡ Formas inestables!! Un abrazo.- Feliz día.-
Es que la forma y todo que pueda apreciar los sentidos es ilusorio. Las formas son olas del infinito mar. El karma es la inexorable ley de causa efecto que algunos piensan que la pueden evitar y hacen mil atropellos en su vida, no sabiendo que en la proxima tienen que pagarlos. De ahí que se mira a persomas que en esta vida nunca han hecho nada malo y son desgraciados por pagar las fechorías de la vida anterior.
Los estados, empresas y demás asociaciones están en un nivel de consciencia inferior al endividuo más estar barbaridades que cometen tambien las tienen que pagar en el tiempo con su destrucción o inestabilidad. Mira el imperio romano y otros más recientes. Lo mismo le pasará al que hoy lleva la batuta.
En las disciplinas yógicas y otros lo primero que tienen que eliminar es el ego para ser conscientes de su universalidad y transcendencia.
El despertar es tan difícil para esta civilización occidental con su prepotencia material como la parábola del rico entrar en el ciolo.
No me percaté de tu trabajo, Formas inestables, espero enmendarlo.
Un abrazo y gracias por leer y comentar.
Castro.
 
Imágenes invisibles
de plantas y hortalizas
por el Divino creadas,
del éter se precipitan
por voluntad de los seres
astrales en donde habitan.
Y de la misma manera,
caudalosas fantasías
de los celestiales seres,
unos jardines fabrican
de las más fragantes flores,
que más tarde inhabilitan
a su invisibilidad.
Los moradores que habitan
los planetas celestiales
poca comida precisan,
mas las almas liberadas
comida no solicitan
en esos mundos causales,
solamente parte chica
del maná para beatos.
Las ánimas redimidas
de los seres en la Tierra,
hallan padres de otras vidas,
madres, maridos, esposas,
todos amigos y amigas
de otras encarnaciones.
Así el alma nativa
de un universo astral
se siente casi perdida
con respecto a quien amar
de una forma específica
y ofrece el mismo amor
a toda esencia divina.
Si bien la externa apariencia
no es la que antes tenía,
por las nuevas cualidades
en su postrimera vida;
la indefectible intuición
del ser astral no lo olvida
a todo que ha querido,
dándole la bienvenida.
Con individualidad
dotado y tal se revista,
quedará reconocido
con atención detenida
por anterior camarada.
El período de vida
de seres aventajados,
cuando en el astral residan,
de quinientos a mil años,
por en la Tierra medida.
Visitantes del astral,
el tiempo que allí habitan,
depende del karma físico,
que de nuevo los gravita
como la Tierra a la Luna,
al turno que determinan.
No combaten con la muerte
al transponerse en su ida.
Sin embargo, en algunas,
se sienten algo abatidas,
al cambiar la forma astral
por la causal de otra vida.
El mundo astral está libre
de la muerte y no intimida
con el dolor y vejez,
de una forma instintiva.
Siendo maldición terrestre
porque la consciencia física,
casi consumadamente,
con el cuerpo identifica.

Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
Ayyy Castro qué profundidad y belleza asiste a tus versos, fluye en la mente y en el corazón su místico contenido, y es que lo esencial se escapa a nuestros sentidos, no todo es aquello que vemos, tocamos o escuchamos, algo trasciende en todo cuanto percibimos, la verdadera esencia permanece inalterable y obedece la Ley del Amor, y no llegamos a comprender el alcance de que somos causa y efecto, somos la consecuencia de lo que hacemos, y podemos cambiar lo que nos rodea si antes cambiamos nosotros por dentro... Tus maravillosos versos nos invitan a la reflexión y al diálogo interior y yo he disfrutado con con ello. Muchos besos con cariño y admiración.....muááááááaackssssss....
 
Me sigue asombrando tu capacidad, Castro, para ir plasmando en versos las traducciones de "La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui"; no me cabe duda de que eso tiene mucho mérito.

En este romance lo que noto son muchas consonancias próximas que te señalo en la cita, pero ello en mi opinión no desmerece el recitado de este poema; Yo creo que las consonancias en un romance largo como este no son tan de extrañar.

Por lo que respecta al contenido, ya sabes que estamos en las antípodas en cuanto al pensamiento de estos temas kármicos. Con una vida tengo más que suficiente, no quiero más.

Un abrazo.

Imágenes invisibles
de plantas y hortalizas
por el Divino creadas,
del éter se precipitan
por voluntad de los seres
astrales en donde habitan.
Y de la misma manera,
caudalosas fantasías
de los celestiales seres,
unos jardines fabrican
de las más fragantes flores,
que más tarde inhabilitan
a su invisibilidad.
Los moradores que habitan
los planetas celestiales
poca comida precisan,
mas las almas liberadas
comida no solicitan
en esos mundos causales,
solamente parte chica
del maná para beatos.
Las ánimas redimidas
de los seres en la Tierra,
hallan padres de otras vidas,
madres, maridos, esposas,
todos amigos y amigas
de otras encarnaciones.
Así el alma nativa
de un universo astral
se siente casi perdida
con respecto a quien amar
de una forma específica
y ofrece el mismo amor
a toda esencia divina.
Si bien la externa apariencia
no es la que antes tenía,
por las nuevas cualidades
en su postrimera vida;
la indefectible intuición
del ser astral no lo olvida
a todo que ha querido,
dándole la bienvenida.
Con individualidad
dotado y tal se revista,
quedará reconocido
con atención detenida
por anterior camarada.
El período de vida
de seres aventajados,
cuando en el astral residan,
de quinientos a mil años,
por en la Tierra medida.
Visitantes del astral,
el tiempo que allí habitan,
depende del karma físico,
que de nuevo los gravita
como la Tierra a la Luna,
al turno que determinan.
No combaten con la muerte
al transponerse en su ida.
Sin embargo, en algunas,
se sienten algo abatidas,
al cambiar la forma astral
por la causal de otra vida.
El mundo astral está libre
de la muerte y no intimida
con el dolor y vejez,
de una forma instintiva.
Siendo maldición terrestre
porque la consciencia física,
casi consumadamente,
con el cuerpo identifica.

Basado en el capítulo 43, La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui, de Sri Paramahansa Yogananda.
 
Última edición:
Ayyy Castro qué profundidad y belleza asiste a tus versos, fluye en la mente y en el corazón su místico contenido, y es que lo esencial se escapa a nuestros sentidos, no todo es aquello que vemos, tocamos o escuchamos, algo trasciende en todo cuanto percibimos, la verdadera esencia permanece inalterable y obedece la Ley del Amor, y no llegamos a comprender el alcance de que somos causa y efecto, somos la consecuencia de lo que hacemos, y podemos cambiar lo que nos rodea si antes cambiamos nosotros por dentro... Tus maravillosos versos nos invitan a la reflexión y al diálogo interior y yo he disfrutado con con ello. Muchos besos con cariño y admiración.....muááááááaackssssss....
Gracias por tu halagador comentario. Si fuésemos consciente de estos mundos superiores, nuestros ideales irián en essa dirección. Resulta inconcivible para nuestra normal consciencia pero nos tenemos que dar cuenta que los que han experimentado estos estados la mentira le es ajena y si escriben esto es para ayudar al hombre en su drama existencialista.
Un abrazo y gracias por leer y comentar.
Castro.
 
Me sigue asombrando tu capacidad, Castro, para ir plasmando en versos las traducciones de "La resurrección de Sri Yukteswar, del libro, Autobiografía de un Yogui"; no me cabe duda de que eso tiene mucho mérito.

En este romance lo que noto son muchas consonancias próximas que te señalo en la cita, pero ello en mi opinión no desmerece el recitado de este poema; Yo creo que las consonancias en un romance largo como este no son tan de extrañar.

Por lo que respecta al contenido, ya sabes que estamos en las antípodas en cuanto al pensamiento de estos temas kármicos. Con una vida tengo más que suficiente, no quiero más.

Un abrazo.
Ya lo sabes, Juan, que en lo referente a la rima y métrica soy un desastre. De todas las maneras creo que he leido que las consonancias son admitidas en los romances; de hecho si no son todas es porque al ser tan largo no habería suficientes palabras. Pero cierto que transtoca la rima.
En referencia al karma, lo que tú no creas y yo si no cambia nada. Yo me encuentro muy limitado en cuanto a mi humanidad y saber y pienso que en una sola vida no encontraré la perfección añorada, y mucho menos en la poesía, ja ja.
Puedes hacer una sesión de hipnosis regresiva y te darás cuenta de lo que has sido en la vida anterior y serás consciente de tu eterna existencia.
Un abrazo y gracias por leer y comentar.
Castro.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba