Alguien que reclama a otros en una relación , es igual como una persona que quiere sujetar un pedazo de jabón en la ducha : mientras más fuerte aprietas , más rápido se desliza el jabón de tus manos. El reclamar tiene el efcto contrario de lo que se pretende , porque el propósito de reclamar es : querer a alguien para sí mismo. pero por el sentimiento oprimido que suscita el reclamar , querrá tu amado /a sólo salir escapando lo más rápido posible. Eso viene porque el amor no se deja coaccionar . El amor surge de modo natural y nunca a la fuerza. Reclamar viene del temor , pero dado que el que reclama tiene miedo de perder , la posibilidad de perder es más grande entonces. También esto es magia : cuando estás constantemente temeroso de perder , envías tú esas señales y probablemente perderás también. Una persona desarrollada espiritualmente estará menos rápida de inclinarse de reclamar a un otro , porque él/ella se percata muy bien que tú debes poder desprenderte o darle oportunidad al otro de quedarse por su propia voluntad.