… y ahora, cuando quisiéramos decirte,
que por fin hemos logrado, remontar el esqueleto...
ahora, que hemos multiplicado nuestros ojos, para convencerte…
cuando nos alumbra ese sol naranja, de aves tejedoras;
y por esos valles exóticos, se va condensando ese río, apaciguado,
junto a los templos de nombres larguísimos…
acaso, cuando por ciclones de colores,
por panteras en sus cauces,
tabernas y diagramas de farolillos íntimos…
por anhelos que recorren las llanuras brillantes,
y ese enroque de atalayas sensuales….
Cuando los dragones por el tacto de las filigranas,
y toda esa gente a destajo, por los arroyos rojos…
acaso, cuando guardaste esa noche, encogida en el vientre…
cuando trae sus martillos la pena,
y nos acerca el calor de hoguera negra…
la rebeldía de ese mar de raíces…
que por fin hemos logrado, remontar el esqueleto...
ahora, que hemos multiplicado nuestros ojos, para convencerte…
cuando nos alumbra ese sol naranja, de aves tejedoras;
y por esos valles exóticos, se va condensando ese río, apaciguado,
junto a los templos de nombres larguísimos…
acaso, cuando por ciclones de colores,
por panteras en sus cauces,
tabernas y diagramas de farolillos íntimos…
por anhelos que recorren las llanuras brillantes,
y ese enroque de atalayas sensuales….
Cuando los dragones por el tacto de las filigranas,
y toda esa gente a destajo, por los arroyos rojos…
acaso, cuando guardaste esa noche, encogida en el vientre…
cuando trae sus martillos la pena,
y nos acerca el calor de hoguera negra…
la rebeldía de ese mar de raíces…