BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay un inútil cacareo de gallos,
que presienten su profanación,
temprano, en la madrugada de nieve.
Hay un profesor derribado cuyo pedestal
exige un tributo excesivo.
Hay una agradable equivalencia entre
tareas de estudiantes, niños descalzos,
sombríos estratos de llantas neumáticas.
Hay un cúmulo indecible de paraguas
solicitados, dependientas de batas negras,
cuyo único cometido es mantenerse
erguidas.
Hay un lugar donde todo se desaprovecha;
donde, inútilmente, las palabras se amontonan.
Donde casi todo crece muerto, estéril, caduco
o vacío. Y hay sitios en que la vida crece,
como letras exiguas esperando ser anunciadas-.
15/02/19©
que presienten su profanación,
temprano, en la madrugada de nieve.
Hay un profesor derribado cuyo pedestal
exige un tributo excesivo.
Hay una agradable equivalencia entre
tareas de estudiantes, niños descalzos,
sombríos estratos de llantas neumáticas.
Hay un cúmulo indecible de paraguas
solicitados, dependientas de batas negras,
cuyo único cometido es mantenerse
erguidas.
Hay un lugar donde todo se desaprovecha;
donde, inútilmente, las palabras se amontonan.
Donde casi todo crece muerto, estéril, caduco
o vacío. Y hay sitios en que la vida crece,
como letras exiguas esperando ser anunciadas-.
15/02/19©