BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quién apenas con rígidas espinas,
y quién solidariamente con abecedarios impolutos,
y quiénes con maderas torpes y deleznables,
abrazan estos cuerpos indeseables, rozando su locura
antes del acabamiento de las mezquinas treguas
del crepúsculo. Quién apenas con cuernos
o lascivas botas, con apaciguadas ternuras, con
broncas termales que apasionan disciplinas hundidas?
Si este símbolo, de enardecida belleza, sitúa
su desazón inquebrantable antes del imperio
de la gasolina y del dinero envejecido, oh, dios:
quién, antes del escenario, vomitó su sangre
sobre mi realeza tumefacta?©
y quién solidariamente con abecedarios impolutos,
y quiénes con maderas torpes y deleznables,
abrazan estos cuerpos indeseables, rozando su locura
antes del acabamiento de las mezquinas treguas
del crepúsculo. Quién apenas con cuernos
o lascivas botas, con apaciguadas ternuras, con
broncas termales que apasionan disciplinas hundidas?
Si este símbolo, de enardecida belleza, sitúa
su desazón inquebrantable antes del imperio
de la gasolina y del dinero envejecido, oh, dios:
quién, antes del escenario, vomitó su sangre
sobre mi realeza tumefacta?©