pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin nada escondido
en tu alma anido,
sin ocultar sentimientos
marchan viejos lamentos,
tan fácil de leer
como un libro abierto,
tan cristalina
como el agua pura,
sencillos pasos
que no duelen en los pies,
montaña mágica
de cumbre conquistable,
dios viril de besos incansables
y de entrega insaciable,
al desnudo mirando al cielo
contemplamos sueños,
somos niños grandes
con corazones de fuego.
Al desnudo entre tus brazos
siempre recorriendo versos
que en el pecho florecen ardientes,
somos fieles devotos
de este amor creciente...
Al desnudo entre tus brazos
vivir, hoy y siempre.
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