BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lentamente asesino tu corteza
vomito minerales en la comarca axial
exprimo el jugo hasta llegar al infierno
que garantiza mi mediocridad.
Lentamente exijo tributos melancólicos
veo el cuerpo sobre sangre esparcido
mi absolución demuestra la torpeza de todo rey
abdicado antes de Cristo.
Súbitamente la realidad me mezcla
subo peldaño a peldaño la escalera de caracol
el mármol excéntrico de tu piel de amargura
toco aceitunas en ese paraje gélido
donde un túnel es una habitación.
Dulcemente la prostituta me conmueve
realiza aspectos de mi fisonomía
utilizados para desgastar perennes malformaciones
dadivosas tenacidades de un cuerpo
en plena erosión.
II-.
Veo en la llanura frialdades
rígidas combinaciones de racimos de uva
rastrojos carbonizados con pieles rugosas
almendras dinamitadas a los pies tendidas
y mi cuerpo que escarba las raíces del mar.
Veo sueños y cánticos
y toco la familia de los árboles neutrales
compito con dios por la apropiación de la belleza
en un instante tengo amistades por ancestros.
Veo reinos vegetales macizos arcillosos
algo definitivamente invulnerable,
cansancio de verdores inauditos
perímetros de ángeles saciados.
III-.
Las naciones vomitan sus fuegos
son ocasionales futuras ramas
de un cuerpo que busca su ardiente
tamizado. Ancianos liban la flor
de los enamorados económicos,
flores de negra esclavitud, sombras
en los gestos.
©
vomito minerales en la comarca axial
exprimo el jugo hasta llegar al infierno
que garantiza mi mediocridad.
Lentamente exijo tributos melancólicos
veo el cuerpo sobre sangre esparcido
mi absolución demuestra la torpeza de todo rey
abdicado antes de Cristo.
Súbitamente la realidad me mezcla
subo peldaño a peldaño la escalera de caracol
el mármol excéntrico de tu piel de amargura
toco aceitunas en ese paraje gélido
donde un túnel es una habitación.
Dulcemente la prostituta me conmueve
realiza aspectos de mi fisonomía
utilizados para desgastar perennes malformaciones
dadivosas tenacidades de un cuerpo
en plena erosión.
II-.
Veo en la llanura frialdades
rígidas combinaciones de racimos de uva
rastrojos carbonizados con pieles rugosas
almendras dinamitadas a los pies tendidas
y mi cuerpo que escarba las raíces del mar.
Veo sueños y cánticos
y toco la familia de los árboles neutrales
compito con dios por la apropiación de la belleza
en un instante tengo amistades por ancestros.
Veo reinos vegetales macizos arcillosos
algo definitivamente invulnerable,
cansancio de verdores inauditos
perímetros de ángeles saciados.
III-.
Las naciones vomitan sus fuegos
son ocasionales futuras ramas
de un cuerpo que busca su ardiente
tamizado. Ancianos liban la flor
de los enamorados económicos,
flores de negra esclavitud, sombras
en los gestos.
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