Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Hay labios voluptuosos que provocan,
como también hay gruesos y morenos,
los hay imperturbables y serenos;
hay que bellos recuerdos nos evocan.
Cuando con vehemente amor se tocan
no los detienen jáquimas o frenos,
de total frenesí se encuentran llenos
que en elixir de dioses desembocan.
Quien no ha mordido labios vez alguna
no sabe del placer que se ha perdido
y lo que viene tras de ese momento.
Mas, quienes han tenido esa fortuna,
corrientes en sus cuerpos han sentido
que vibran conmovidos de contento.
como también hay gruesos y morenos,
los hay imperturbables y serenos;
hay que bellos recuerdos nos evocan.
Cuando con vehemente amor se tocan
no los detienen jáquimas o frenos,
de total frenesí se encuentran llenos
que en elixir de dioses desembocan.
Quien no ha mordido labios vez alguna
no sabe del placer que se ha perdido
y lo que viene tras de ese momento.
Mas, quienes han tenido esa fortuna,
corrientes en sus cuerpos han sentido
que vibran conmovidos de contento.