"La vida está desnuda como un mar sin orillas" Juan Gelman
Ayer estuve jugando con niños,
jugábamos en el fondo del mar
con los huesos del Atlántico.
Como "el niño" del poema de Juan Gelman
que hundía las manos en la fiebre
y sacaba astros que tiraba al aire..."
"Y al sacar las manos de su bolsillo
vi que llevaban la luz en sus palmas
mientras los mayores trabajan para hacer dinero
"fuera de esta luz"
Un niño que "creía que podía lavar la vida
y tenderla al sol de su bondad"
Yo he estado con esos niños
que hunden las manos en las cenizas de su fiebre,
con las sombras que salen en la noches
de entre los escombros de la guerra
para comer polvo de estrellas y brillar junto a la luna
y desde allí, jugar con los astros,
como el niño con fiebre del poema de Juan Gelman.
Podría decirte hoy, cosas de niños de ciudad
que vuelan cometas de colores con el viento
corriendo por verdes campos,
o por las playas de arena blanca entre gaviotas,
con su perro;
pero solo veo la imagen en la playa
de un cuerpecito de niño en la orilla.
envuelto en algas
mientras la gente toma el sol, indiferente.
Hoy es el día del niño,¿de qué niño?
no puedo ver mas que ese niño con fiebre, de Juan Gelman,
en el tono tierno, triste, y quejumbroso de su voz
de padre desolado…
He visto esa luz en la palma de la mano
de los niños de la calle rodeados de chacales y buitres,
en los niños esclavos, en los niños soldados,
en los niños perdidos en el bosque infinito de los vicios de los hombres.
Cierro los ojos y quiero ver a la niña que fui
imaginarla con su faldita de tul, sus zapatillas de ballet
y un elefantito rosa de mascota,
pero solo veo una niña asustada
que se esconde bajo la mesa
mientras sus mayores destapan la caja de los truenos.
Ella aún no sabe nada de tormentas
y allí con los ojos cerrados, con los oídos tapados,
escapa a su imaginario,
ella también hundía sus manos en la fiebre
Hoy solo veo lluvias infinitas sobre los campos de refugiados
donde miles de niños llevan fiebre en los bolsillos
y luz en las palmas de las manos
y por mas que lo intentan no pueden imaginar un elefante rosa.
Yo soy todas las muertes de los niño, hoy.
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