Hay un amor de las sensaciones; un amor, según su voluntad…
un amor de hirvientes orejas,
amor de manos, que comprenden más adentro…
amor, como de lobos, en su fortaleza;
como encuentros de Cenicienta, por los rastrojos…
el calor de un niño perdido, en una luna de licores de abril…
una dirección, en esa minúscula gota de su perfume...
un amor, como el mar que lo regresa todo, tras ese paso…
un amor de hirvientes orejas,
amor de manos, que comprenden más adentro…
amor, como de lobos, en su fortaleza;
como encuentros de Cenicienta, por los rastrojos…
el calor de un niño perdido, en una luna de licores de abril…
una dirección, en esa minúscula gota de su perfume...
un amor, como el mar que lo regresa todo, tras ese paso…