El Viejo

Ovalles Panpöe

Poeta recién llegado
Desesperado por no hallar aquél crucifijo que le regaló su esposa difunta en el viaje de vacaciones que alguna vez hicieron juntos por Europa. Al fin lo encontró. Un poco de pátina en él. ¡Qué particular belleza la de esos artefactos! Era una obligación emocional tenerlo en sus manos para el momento. Solo faltaba ultimar unos detalles para dedicarse al asunto que tanto había pospuesto, no por falta de tiempo, sino por decisión. El hogar, a pesar de verse vacío, estaba aseado, lo había mandado a limpiar con una conocida de su esposa dedicada a la limpieza de casas. Esta siempre recordaba a su mujer, lo cariñosa que era con todos y en especial con ella. Algunos documentos de su oficina redactados y firmados para su envío, porque el viejo era muy responsable cuando de su trabajo se tratase, y aunque la ocasión lo absolvía, no era hombre de romper sus hábitos. Y no faltaba la música, eso sí, a su gusto. El jazz lo motivaba. Provenía del equipo de sonido que había comprado hace unas semanas luego que se le aprobara el crédito por el banco. Todo listo. En sus manos, la pistola que había mandado a revisar para que no fallara al volarse los sesos. Y con la música jazz tocando de fondo, la particular belleza religiosa de aquél crucifijo.
 
Desesperado por no hallar aquél crucifijo que le regaló su esposa difunta en el viaje de vacaciones que alguna vez hicieron juntos por Europa. Al fin lo encontró. Un poco de pátina en él. ¡Qué particular belleza la de esos artefactos! Era una obligación emocional tenerlo en sus manos para el momento. Solo faltaba ultimar unos detalles para dedicarse al asunto que tanto había pospuesto, no por falta de tiempo, sino por decisión. El hogar, a pesar de verse vacío, estaba aseado, lo había mandado a limpiar con una conocida de su esposa dedicada a la limpieza de casas. Esta siempre recordaba a su mujer, lo cariñosa que era con todos y en especial con ella. Algunos documentos de su oficina redactados y firmados para su envío, porque el viejo era muy responsable cuando de su trabajo se tratase, y aunque la ocasión lo absolvía, no era hombre de romper sus hábitos. Y no faltaba la música, eso sí, a su gusto. El jazz lo motivaba. Provenía del equipo de sonido que había comprado hace unas semanas luego que se le aprobara el crédito por el banco. Todo listo. En sus manos, la pistola que había mandado a revisar para que no fallara al volarse los sesos. Y con la música jazz tocando de fondo, la particular belleza religiosa de aquél crucifijo.


Una cuota de crítica profunda y dura y otra de cuota de humor negro...
Me gustó!
 
Lo metódico de una conducta hasta llegar a un final estipulado por el protagonista. Bien manejada la prosa aunque objeto que muchas comas retrasan un poco la comprensión lectora. Saludos.
 
Desesperado por no hallar aquél crucifijo que le regaló su esposa difunta en el viaje de vacaciones que alguna vez hicieron juntos por Europa. Al fin lo encontró. Un poco de pátina en él. ¡Qué particular belleza la de esos artefactos! Era una obligación emocional tenerlo en sus manos para el momento. Solo faltaba ultimar unos detalles para dedicarse al asunto que tanto había pospuesto, no por falta de tiempo, sino por decisión. El hogar, a pesar de verse vacío, estaba aseado, lo había mandado a limpiar con una conocida de su esposa dedicada a la limpieza de casas. Esta siempre recordaba a su mujer, lo cariñosa que era con todos y en especial con ella. Algunos documentos de su oficina redactados y firmados para su envío, porque el viejo era muy responsable cuando de su trabajo se tratase, y aunque la ocasión lo absolvía, no era hombre de romper sus hábitos. Y no faltaba la música, eso sí, a su gusto. El jazz lo motivaba. Provenía del equipo de sonido que había comprado hace unas semanas luego que se le aprobara el crédito por el banco. Todo listo. En sus manos, la pistola que había mandado a revisar para que no fallara al volarse los sesos. Y con la música jazz tocando de fondo, la particular belleza religiosa de aquél crucifijo.
Muy bueno, grato leerte, saludo cordial.
 

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