pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siento la sábana escurrirse por mis piernas
dejando mi cálida figura al descubierto,
el tacto de tus manos me asaltan por completo
y a mis pechos con tus labios gobiernas...
Los versos gemidos en mi cuerpo danzante
se acoplan al mástil de tu hombría sedienta,
con el deseo que en nuestras carnes revienta
se estremece la noche con suspirar constante...
Aferrada al lecho que servicial nos recibe
me vuelvo de tus fauces leona dominada,
bajo tu piel con la voluntad ya empapada
el estallido aflora y tus caderas lo perciben...
¡Soberbio! de tu copa no derramas el vino
dándome a beber de tu río solo gotas,
envuelta en llamas a tu antojo me azotas
con el talante de hombre y amante divino...
Tus manos alfareras en mi cuerpo dominan
cada postura que en tu mente se dibujan,
oyes mis gritos y sientes mis uñas con orgullo
mientras erupcionas gritando"soy tuyo".
Cubres mi cuerpo empado con tu humedad
y besas mi cuello con sincera solemnidad ,
entrelazados aún con el respirar jadeante
nos declaramos una vez más eternos amantes.