jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
era un oso de peluche blanco
de unos 70 cms de alto
y un enorme corazón rojo estampado sobre la barriga
que cada vez que uno lo apretaba
activaba una grabación en su interior
donde una voz femenina, lánguida y sensual
decía "te amo del cielo a la tierra, my sweet heart"
con el sound track de "titanic" de fondo
y el cual, según me alcanza la memoria
me regalaste el día de mi 59 avo cumpleaños
pocos días antes de largarte para siempre
-dejándome sumido en el espanto de la más terrible soledad
y condenado a una vida de interminables pajas-
hace alrededor de 6 años
con un taxista hijo de puta mucho más joven que yo
que al principio de su affaire, según supe luego
lo menos que te metía eran 5 culeadotas diarias
culeadotas, ay!, que andando el tiempo
se convirtieron en puñetazos a la mandíbula que por último
condujeron a la consumación de aquel único y extremo acto
-un año después, hallándose el tipo bajo los efectos de un cristal adulterado-
de apretarte el cuello hasta lograr asfixiar
el último hálito de amor que aún sentías por él
y de paso estrangularte y quitarte la vida
solía utilizarlo para limpiarme con él
-el puto peluche, no tu pinche taxista psicópata-
los residuos seminales producto de mis aburridas pajas
cuando no tenía a mano
otra cosa más adecuada para absorber líquidos
-el peluche siempre estuvo junto a mi almohada-
y al acabar le picaba la panza un par de veces
para oír de nuevo esa puta grabación cursi
que a pesar de todos los años transcurridos
y las carretadas de semen embebido
seguía surgiendo claramente del fondo de sus entrañas
"te amo con todos los huevos, my sweet heart baby, eres el puto dueño de mi corazón"
y pensaba luego un poco en ti y de vez en cuando
sobre todo si estaba borracho
me acababa haciendo otra paja
se lo llevó de mi cama una furcia
con la que pegué la hebra en el maracaibo
una fría noche de enero, hace algunos meses
y que me atrajo por el gran parecido
que tenía contigo, a tal punto que
a la media hora de conocerla ya le decía aurorita
y empezaba a contemplar la posiblidad
de pedirle que se fuera a vivir conmigo
para ahorrarme los tragos, el hotel y los 200 pesos de la cogida
y de alguna simbólica forma
reanudar donde la habías dejado truncada
aquella inolvidable historia de amor llena de momentos felices
que un destino amable nos había concedido vivir
siquiera sólo fuese por un par de años
y es verdad que me ahorré lo del puto cuarto de hotel
y que a cambio de darle el peluche
tu doble me dejó metérsela sin costo extra por detrás
pero desde ese día ya nada me quita
el desconsuelo y la tristeza de pensar
que ya nunca en mi puta vida volveré a escuchar
ni siquiera que un jodido peluche me diga
"te amo como una puta loca, my sweet heart, y siempre te llevaré conmigo en mi corazón"
.
de unos 70 cms de alto
y un enorme corazón rojo estampado sobre la barriga
que cada vez que uno lo apretaba
activaba una grabación en su interior
donde una voz femenina, lánguida y sensual
decía "te amo del cielo a la tierra, my sweet heart"
con el sound track de "titanic" de fondo
y el cual, según me alcanza la memoria
me regalaste el día de mi 59 avo cumpleaños
pocos días antes de largarte para siempre
-dejándome sumido en el espanto de la más terrible soledad
y condenado a una vida de interminables pajas-
hace alrededor de 6 años
con un taxista hijo de puta mucho más joven que yo
que al principio de su affaire, según supe luego
lo menos que te metía eran 5 culeadotas diarias
culeadotas, ay!, que andando el tiempo
se convirtieron en puñetazos a la mandíbula que por último
condujeron a la consumación de aquel único y extremo acto
-un año después, hallándose el tipo bajo los efectos de un cristal adulterado-
de apretarte el cuello hasta lograr asfixiar
el último hálito de amor que aún sentías por él
y de paso estrangularte y quitarte la vida
solía utilizarlo para limpiarme con él
-el puto peluche, no tu pinche taxista psicópata-
los residuos seminales producto de mis aburridas pajas
cuando no tenía a mano
otra cosa más adecuada para absorber líquidos
-el peluche siempre estuvo junto a mi almohada-
y al acabar le picaba la panza un par de veces
para oír de nuevo esa puta grabación cursi
que a pesar de todos los años transcurridos
y las carretadas de semen embebido
seguía surgiendo claramente del fondo de sus entrañas
"te amo con todos los huevos, my sweet heart baby, eres el puto dueño de mi corazón"
y pensaba luego un poco en ti y de vez en cuando
sobre todo si estaba borracho
me acababa haciendo otra paja
se lo llevó de mi cama una furcia
con la que pegué la hebra en el maracaibo
una fría noche de enero, hace algunos meses
y que me atrajo por el gran parecido
que tenía contigo, a tal punto que
a la media hora de conocerla ya le decía aurorita
y empezaba a contemplar la posiblidad
de pedirle que se fuera a vivir conmigo
y de alguna simbólica forma
reanudar donde la habías dejado truncada
aquella inolvidable historia de amor llena de momentos felices
que un destino amable nos había concedido vivir
siquiera sólo fuese por un par de años
y es verdad que me ahorré lo del puto cuarto de hotel
y que a cambio de darle el peluche
tu doble me dejó metérsela sin costo extra por detrás
pero desde ese día ya nada me quita
el desconsuelo y la tristeza de pensar
que ya nunca en mi puta vida volveré a escuchar
ni siquiera que un jodido peluche me diga
"te amo como una puta loca, my sweet heart, y siempre te llevaré conmigo en mi corazón"
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