Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
Y las fresas consagraron la autopista hacia el cielo y desde entonces el hombre calma su apetito a base de observar de lejos la similitud entre el alimento y el deseo de triturarlo.
No posee más hambre el que come hasta que atraganta, sino aquel que observa y apacigua con calma sus intenciones de devorarla.
No posee más hambre el que come hasta que atraganta, sino aquel que observa y apacigua con calma sus intenciones de devorarla.