Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sueños De Duendes Y Alebrijes
De niña, flor de luna te pensabas;
solías conformar sueños de lluvia.
Siempre fuiste silencio de ternura;
aún para tu madre, miel lejana.
Duendecillos saltando sobre el agua
en otoño, en el río, en tibia bruma,
los veías gritar, devorando uvas,
y en el viento perseguir pequeñas hadas.
Y a pesar que en mujer te convertiste
la infancia ha quedado, en tus pupilas;
y aunque, a veces, sonriendo se los dices,
tus ensueños, tus hijos no los miran;
entonces al crepúsculo suspiras
y en su magia...contemplas alebrijes.
De niña, flor de luna te pensabas;
solías conformar sueños de lluvia.
Siempre fuiste silencio de ternura;
aún para tu madre, miel lejana.
Duendecillos saltando sobre el agua
en otoño, en el río, en tibia bruma,
los veías gritar, devorando uvas,
y en el viento perseguir pequeñas hadas.
Y a pesar que en mujer te convertiste
la infancia ha quedado, en tus pupilas;
y aunque, a veces, sonriendo se los dices,
tus ensueños, tus hijos no los miran;
entonces al crepúsculo suspiras
y en su magia...contemplas alebrijes.
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