Elisalle
Poetisa
No puedo amarte desde el olvido
Desde allí no soy yo misma
Ensordecen las crepitaciones
y entre las señales acústicas
de los silencios me he perdido
Ayer y hoy pasaron cantando
todas las palabras atrasadas
confundidas en extraños acentos
bajo ráfagas turbiales que cegaron
y los ojos se me fueron del cuerpo
como maestría en dibujos animados
de los cuentos que ya desaparecen
No voy a poder regresar la historia
y corregir las fechas de cada batalla
porque me marcaría en rojo la pizarra
No levantaran los muros caídos
tantas veces y para todos los futuros
cuando reía en presentes mi desventura
en condena de muñeca trapeada.
Todo está como es hoy sin reversa
y las flores olvidadas en un espejo
al que daba el sol están mustias
Vacíate de mí y derrama los líquenes
de cada rosa envuelta en azúcar
que en tu ventana deposité confiada
en que sería tu risa después de mirarla
Hoy me esperan los barcos de ruidos
llamando jubilosa a la niña que hay en mí
Ya no quiero ser grande cuando crecí
Mil lamentos van de letanías lejanas
Yo no los veo más porque no estoy
y desde el tañido cruento para ti
va la campana airosa para mí
Este ladrido de tripas es descanso
No volveré a ser como fui.
Elisalle
Abril 14/2019
Desde allí no soy yo misma
Ensordecen las crepitaciones
y entre las señales acústicas
de los silencios me he perdido
Ayer y hoy pasaron cantando
todas las palabras atrasadas
confundidas en extraños acentos
bajo ráfagas turbiales que cegaron
y los ojos se me fueron del cuerpo
como maestría en dibujos animados
de los cuentos que ya desaparecen
No voy a poder regresar la historia
y corregir las fechas de cada batalla
porque me marcaría en rojo la pizarra
No levantaran los muros caídos
tantas veces y para todos los futuros
cuando reía en presentes mi desventura
en condena de muñeca trapeada.
Todo está como es hoy sin reversa
y las flores olvidadas en un espejo
al que daba el sol están mustias
Vacíate de mí y derrama los líquenes
de cada rosa envuelta en azúcar
que en tu ventana deposité confiada
en que sería tu risa después de mirarla
Hoy me esperan los barcos de ruidos
llamando jubilosa a la niña que hay en mí
Ya no quiero ser grande cuando crecí
Mil lamentos van de letanías lejanas
Yo no los veo más porque no estoy
y desde el tañido cruento para ti
va la campana airosa para mí
Este ladrido de tripas es descanso
No volveré a ser como fui.
Elisalle
Abril 14/2019