MIRARTE A LOS OJOS...
Éstas palabras no son líricas
rimas ni sonetos,
pero sabiendo que me amas
sé que eso no importa
porque siempre estás arrastrando
mi corazón al tuyo.
Abrir la puerta y mirarte a los ojos
ya es una metáfora
y un lenguaje
cubierto de moradas mariposas.
Si sobran o faltan acentos
eso no impide que el arrebol
de la tarde sea un camino
para nosotros dos.
En algún lugar de tu rojo corazón
guardas un arcoíris perfumado
de brisa y alambres cantores,
en algún lugar de tu cabeza
ronda mi nombre
y alguna paloma herida que te recuerda
que muero por vos.
Eban
Última edición: