Presiento el aire
que desde tu boca
me llama...
Me seduce tu humanidad,
la espesura
de ese frondoso bosque
que llevas en la espalda,
tu mirada serena
que como un faro
destella su luz.
Es verdad,
hay estrellas
indefensas en mis ojos,
escaleras de astros
que ya no existen
una especie de girasol
en mi rostro cuando llegas
a mi desteñida ventana azul.
Eres,
aquella cajita de música
que al abrirse
trae aquel milagro de amor
que tanto esperé.
que desde tu boca
me llama...
Me seduce tu humanidad,
la espesura
de ese frondoso bosque
que llevas en la espalda,
tu mirada serena
que como un faro
destella su luz.
Es verdad,
hay estrellas
indefensas en mis ojos,
escaleras de astros
que ya no existen
una especie de girasol
en mi rostro cuando llegas
a mi desteñida ventana azul.
Eres,
aquella cajita de música
que al abrirse
trae aquel milagro de amor
que tanto esperé.
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