Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Qué quiero ser de mayor?
¿Gallina ponedora ó para caldo?
¿Esperar a un súper gallo todo puesto?
Paso.
Prefiero salir a buscarlo.
¿Andar derecha y peripuesta?
Ni de palo.
¿Pasearme y empollar huevos?
¡No!
¡Qué asco!
Ya te dije que no soy buena en ésas enmiendas.
¿Quién te dijo a ti que las gallinas no cantamos ni volamos?
Quizás haga un gran caldo con todos los gallos que me he encontrado.
Tan finos y delicados.
Tan congelados y estirados
Los más listos y guapos del mercado.
Nunca me llenaron.
Sus letras no transpiran poesía.
Están idiotizados.
Me da grima su hipocresia.
Buscan la simple conquista.
El gran aplauso.
Una vez conseguido,
Desaparecen de tu lado.
No te esperes que vuelvan.
Las gallinas mediocres no interesan.
A mí me gusta el cuerpo a tierra.
Y perder guerras.
Soy mediocre.
Te jodes.
Porque yo lo valgo.
Estoy orgullosa de donde he llegado.
Yo sola.
Sin necesitar ningún gallo.
Más que nada,
Porque nadie tuvo huevos para soportarlo.
¿Quién dijo que las gallinas no volamos?
Algún idiota gallo.
Por éso,
Me armo y marcho en todas las guerras.
Porque no pienso guardar ningún te amo.
Los escribiré todos.
Al primer atisbo de sentirlo,
no lo dejaré para luego
ni caerá en el abismo.
Te lo escribiré porque así lo he sentido.
No es que mis tequieros valgan poco.
Es que tengo muchos no dichos.
Pienso vaciarme de todos.
Así que,
por si vamos a la guerra,
Te Quiero poeta.
¿Un deseo?
Que me disparen a mí primero.
Siempre fue mi sueño.
Ser una gallina caída en guerra.
¿Me besarás después de muerta?
Nací para amar.
Ser amada,
Es el premio final.
Hagan juego,señores.
La ruleta va a girar.
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