LUZYABSENTA
Poeta que no puede vivir sin el portal
Las cuatro cuerdas de la viola son plenitud de emociones cuando la reverberación nace y el mundo se detiene entre un amor de sensaciones sigilosas y dormidas. Las abejas de flor roja siguen todavía rociando sus vuelos entre ternura y pueden transformar el instante para pasar lo eterno a sublime. Se produce así una confluencia que desborda los latidos del corazón y las alas azules que permiten atrapar esos trajes de alambre.
Arranca entonces el sentir del alma, un beso en la búsqueda y una pasión envuelta en el hecho de un rocío de agua pura. Hueco, vacío y vértigo habitando en ausencias de carcajadas para el alimento de las sombras y la lentitud del barco de la nostalgia.
El denso aroma de naranja es verdadero cantar en ese camino hacia el primer sueño, sin instrucciones y para recoger el albatros de una alegría, así es posible escapar de esas ganas de tristeza y buscar la respiración para beber el beso de esa luz. Entonces la niebla desciende por una cresta de notas que nos seducen.
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(luzyabsenta)
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