elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mil pájaros alunizan contra mi ventana.
Ellos lo saben. Pueden sentir ese olor a incienso, de la muerte.
Milpájaros: una sola palabra.
Es fácil.
Si apagas la luz se esfumarán las sombras
y esas figuritas que dibujan mis manos en la pared
simulando pájaros en mi cabeza.
Es fácil,
tremendamente fácil.
Sólo tienes que apagar la luz y morirá al instante
como de un tiro en la nuca, porque al menos
que yo sepa
a nadie se le ha ocurrido escribir
un gran poema de amor, a una bombilla.
Antonia Mauro
Ellos lo saben. Pueden sentir ese olor a incienso, de la muerte.
Milpájaros: una sola palabra.
Es fácil.
Si apagas la luz se esfumarán las sombras
y esas figuritas que dibujan mis manos en la pared
simulando pájaros en mi cabeza.
Es fácil,
tremendamente fácil.
Sólo tienes que apagar la luz y morirá al instante
como de un tiro en la nuca, porque al menos
que yo sepa
a nadie se le ha ocurrido escribir
un gran poema de amor, a una bombilla.
Antonia Mauro
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