Dimitar
Poeta recién llegado
Tocando las estrellas
nuestras manos se encuentran
tímidas y risueñas
se ansían una a la otra.
Nuestros rostros se alinean
nuestras miradas se cruzan,
mi respiración entrecortada
tu melancólica sonrisa.
La razón se desvanece
entre los latidos de mi corazón,
estamos solos
tú
y yo.
Danzantes ramas
crujen frente la brisa
cuento instantes
deseo tu caricia.
La luz nocturna
guía mi camino
donde paciente esperas
príncipe mío.
Noto tus labios
posarse sobre los míos,
dulces y cálidos
estimulan mis sentidos.
El mundo se desvanece
el cielo se alza imponente,
me envuelves con tus brazos
me protegen con dulzura.
Despierto al amanecer
desconcertada te busco,
has desaparecido.
Nunca has existido.
nuestras manos se encuentran
tímidas y risueñas
se ansían una a la otra.
Nuestros rostros se alinean
nuestras miradas se cruzan,
mi respiración entrecortada
tu melancólica sonrisa.
La razón se desvanece
entre los latidos de mi corazón,
estamos solos
tú
y yo.
Danzantes ramas
crujen frente la brisa
cuento instantes
deseo tu caricia.
La luz nocturna
guía mi camino
donde paciente esperas
príncipe mío.
Noto tus labios
posarse sobre los míos,
dulces y cálidos
estimulan mis sentidos.
El mundo se desvanece
el cielo se alza imponente,
me envuelves con tus brazos
me protegen con dulzura.
Despierto al amanecer
desconcertada te busco,
has desaparecido.
Nunca has existido.