Vuelvo a estar confundido
Por esta lujuria inocente,
Siendo de nuevo ese niño
Que no quiere desvanecerse.
Esta gula de sensaciones,
Este viento del sureste,
Caer en las tentaciones
Que al final nos pervierten.
La pereza de cambiar,
El miedo a tanto cambio,
Cómo poder controlar
Aquello que es tan humano.
La envidia de la soledad,
La soledad de lo cercano,
Aletargado por la necesidad
De tener todo en mis manos.
La avaricia que condena,
Los soles quieren sus lunas,
Pero solo existe una tierra
¿de quién será la fortuna?
Soberbia que llama a soberbia,
No respetar a los demás,
No respetar ni siquiera
Las ganas de libertad.
La ira que llena los pulmones,
La sangre que se altera,
Perderse en tantos nombres
Que al final te desesperan.
Mis pecados capitales,
Mis continuos errores,
Mis ganas de compensarles
Y olvidar tantos golpes.
Pecado sobre pecado,
Hombre solo hombre,
Confiar solo en mis manos
Y querer olvidar mi nombre.
Por esta lujuria inocente,
Siendo de nuevo ese niño
Que no quiere desvanecerse.
Esta gula de sensaciones,
Este viento del sureste,
Caer en las tentaciones
Que al final nos pervierten.
La pereza de cambiar,
El miedo a tanto cambio,
Cómo poder controlar
Aquello que es tan humano.
La envidia de la soledad,
La soledad de lo cercano,
Aletargado por la necesidad
De tener todo en mis manos.
La avaricia que condena,
Los soles quieren sus lunas,
Pero solo existe una tierra
¿de quién será la fortuna?
Soberbia que llama a soberbia,
No respetar a los demás,
No respetar ni siquiera
Las ganas de libertad.
La ira que llena los pulmones,
La sangre que se altera,
Perderse en tantos nombres
Que al final te desesperan.
Mis pecados capitales,
Mis continuos errores,
Mis ganas de compensarles
Y olvidar tantos golpes.
Pecado sobre pecado,
Hombre solo hombre,
Confiar solo en mis manos
Y querer olvidar mi nombre.