Llora el laurel la sombra donde anida,
me repongo y respiro sosegado;
un placer acostarse relajado
contemplando del sol su bienvenida.
En su copa tan densa y tan mullida
dos gorriones se escapan a un tejado,
donde tienen su amor ya consumado
y polluelos que nacen a la vida.
De sus hojas, aroma se adivina.
Para siempre un vocablo laureado
tantas veces llamado bachiller.
En Roma donde fuiste coronado
un dicho popular lo vaticina:
¡laurel sembrado, no lo ves crecer!
me repongo y respiro sosegado;
un placer acostarse relajado
contemplando del sol su bienvenida.
En su copa tan densa y tan mullida
dos gorriones se escapan a un tejado,
donde tienen su amor ya consumado
y polluelos que nacen a la vida.
De sus hojas, aroma se adivina.
Para siempre un vocablo laureado
tantas veces llamado bachiller.
En Roma donde fuiste coronado
un dicho popular lo vaticina:
¡laurel sembrado, no lo ves crecer!
PepeSori
SafeCreative
mayo 2019
SafeCreative
mayo 2019
Última edición: