No me gustan esos dos últimos versos con los que sustituyes los dos originales. Si no acoges mi sugerencia (de grana y oro) mantén los dos versos originales, que quedan mucho mejor que estos dos nuevos. Al final puede pasar aquello que yo siempre digo: ""Tanto nos empeñamos en mejorar un soneto que, al final, conseguimos estropearlo"", jajajajajajajajajajajajajajaja. Déjalo tal como lo tenías en origen, es mi opinión.
Ahora bien, puedes volver a considerar mi sugerencia (de grana y oro). Tú dices que te gusta, pero que no lo empleas porque evoca a lo taurino; no es así, solo lo evocará en alguna mente que así quiera verlo, pero nunca en las mentes de quienes lo lean en su auténtica dimensión, en luminosidad y grandeza de la metáfora, de la imagen, de la alegoría. Yo he dedicado poemas a muchos amigos y amigas, y en algunos casos, he descrito el alma y/o el corazón del destinatario o destinataria del poema, como ""de grana y oro"", y para nada hay evocación taurina en ello, todo lo contrario, es una metáfora que expresa la grandeza de su alma y corazón. De igual modo, en esos poemas, a veces, he empleado la palabra ""albero" (y sabemos que a la arena de una plaza de toros se le denomina "albero"), y la he empleado para hacer una analogía, refiriéndome a su ""solar"", a su "raigambre", a sus ""raíces"", de solera, de nobleza, de grandeza, y para nada se puede interpretar en evocaciones taurinas. Lo taurino no es el origen de la expresión ""de grana y oro"", esa expresión es autónoma en sí misma y se puede emplear para designar infinidad de aspectos y condiciones (y puede, también, referirse a lo taurino, pero solo en ""el contexto adecuado", fuera de ese contexto, nada tiene que ver con lo taurino). Insisto, si en verdad te gusta mi sugerencia:
""Si supieras..., sabrías que te añoro,
que ansío tu versar de grana y oro.""
olvídate de evocaciones taurinas, que ahí no se producen para nada, y ponlo así. Y si no, pues vuelve a colocar tus dos versos originales que son mucho mejor que esos dos nuevos que has puesto ahora.
Con humildad te lo digo, y esperando lo acojas con bondad e indulgencia.
Besos, gacelilla esbelta (estás radiante y hermosa en esa nueva foto de tu avatar), besos en alas de los vientos.