Anibal Rodriguez
Poeta adicto al portal
¡Oh mujer de mirada cristalina,
a tus plantas me tienes como siervo,
pues me roba, tu imagen bizantina,
esa calma que siempre yo conservo.
¡Una reina de Egipto, muy divina;
en tu rostro precioso siempre observo;
y de forma voraz y repentina,
con grandiosa ilusión el alma enervo!
¡Cual la fuerza del viento, cuando azota
a los barcos en medio de los mares,
de manera animal pasión me brota
con instinto brutal de los jaguares,
que rugiendo feroz, la selva explota
como explotan por ti mis avatares!
Este soneto le llamaron terciado y lo utilizo mucho Darío y Lorca. Pero a decir verdad, este es el soneto que introdujo el Marquez de Santillana de Italia. O sea, es el mas clásico de todos, porque de el se deriva el clásico español.
Autor: Aníbal Rodríguez.