La vida te es dada, no tienes que hacer nada por ella. Pero para vivir la vida hay que hacer algo. Tienes que aprender a lidiar con la vida, tienes que aprender a tratar contigo mismo y con los demás, y quizas lo más importante, tienes que aprender a lidiar con los pensamientos. No hay que sobre estimar o subestimar ese pensamiento. Pensar puede llevarte y engañarte. Puedes pensar cosas que no pueden tocarte y sin embargo, creer en ellas. Eso es porque no se controla los pensamientos. Puedes poner en tu cabeza que no pertenecen estar allí y luego apagarlas. Si puedes lidiar con tu pensamiento y finalmente llegar a un punto en que solo piensas lo que quieres, entonces has llegado lejos. Si pones las cosas en tu cabeza, debes ser considerado capaz de colorear cosas que piensas con tu propio poder. Si dejas que el día gris te llegue en todo su gris y no reconoces que el gris también puede ser muy hermoso, perderás el día y te encontrarás en un estado de animo molesto, pero si sabes que nosotros mismos iluminamos la vida,entonces también sabes que, al igual que un fotográfo, hacemos una sobre exposición o subexposición de la imagen.