Enrique_Dintrans
Poeta recién llegado
Transpiro una niebla pensante
adormecida en una cicatriz
de alguna batalla imaginaria
Voy, como tantas otras veces
alimentando un hongo ciego
mientras los ojos de la tierra
sueltan burbujas tenebrosas.
Llueve sobre mis huesos
y los versos deslizan su andadura.
Es preciso hablar a los gusanos
y convocar a las palmeras
a sus arcanos nichos de ceniza.
Recupero cadenas de palabras
en que la sangre pintaba flores.
Oh, jardín, ¿Por qué se fueron tus abejas
entre las tumbas de mi esperanza?
¿Hacia qué morada
derramaron el rocío?
El sagrado límite se hizo transgresión,
la libélula del poder alimenta mis gusanos.
La cosecha grita de júbilo
en el eco perdido de mi agonía.
E.D.A
E.D.A
adormecida en una cicatriz
de alguna batalla imaginaria
Voy, como tantas otras veces
alimentando un hongo ciego
mientras los ojos de la tierra
sueltan burbujas tenebrosas.
Llueve sobre mis huesos
y los versos deslizan su andadura.
Es preciso hablar a los gusanos
y convocar a las palmeras
a sus arcanos nichos de ceniza.
Recupero cadenas de palabras
en que la sangre pintaba flores.
Oh, jardín, ¿Por qué se fueron tus abejas
entre las tumbas de mi esperanza?
¿Hacia qué morada
derramaron el rocío?
El sagrado límite se hizo transgresión,
la libélula del poder alimenta mis gusanos.
La cosecha grita de júbilo
en el eco perdido de mi agonía.
E.D.A
E.D.A