Invierno (con Mar_)

César Guevar

Poeta que considera el portal su segunda casa
pareja-abrazada.jpg


(Mar_ y César Guevara)


El invierno derramado,
caos,
se desprende desde las cornisas
con pasos apurados.
Lo llevo en mi camisa.
En el olfato,
algún lugar ubicuo
luna líquida.
Deja vu invierno
bolsillo y corazón.
Tu voz.


El frío traspasa la piel de los edificios.
En un cuarto vacío, recuesta su cuerpo la soledad
y envuelve con una cortina de neblina
los recuerdos de versos apasionados...
Caricias vanas que humedecen todos los espacios
de un lúgubre ambiente.


Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.


Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, en el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.


Recuerdo cuando dijiste "no quiero".
Fue un día de invierno,
dos palabras, desiertos de hielo.
Como los corazones en los cuentos de Andersen.
Pero siento ahora tus versos,
en mi ceguera noche lejanía.
Rondan,
extraña pátina interna, piel del alma que no cesa
y es invierno todo,
cuando otra vez te encuentro, canto,
te siento...


Sigue el temporal
chubasco y frío, honda tristeza.
El tic tac del reloj
se acompasa con la melodía del corazón,
que yace encerrado en la maleta sin tiempo.
Y yo
sigo esperando amor,
mientras en el calendario pasan las horas, días de invierno,
sin sentir tu calor.


¿Sabes?
El amor eres tú, que no eres;
tú, que lanzas versos al viento,
líneas que se encuentran (¿se encuentran?) con las mías.
Me voy.
Es tarde.
Que el maldito invierno corroa mis huesos
hasta la desintegración total,
no sabrás que.
Adiós al sentirte, adiós,
adiós a ti.


Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.

Finales de junio y agradecimiento... 2019.
 
Última edición:
pareja-abrazada.jpg


(Mar_ y César Guevara)


El invierno derramado,
caos,
se desprende desde las cornisas
con pasos apurados.
Lo llevo en mi camisa.
En el olfato,
algún lugar ubicuo
luna líquida.
Deja vu invierno
bolsillo y corazón.
Tu voz.


El frío traspasa la piel de los edificios.
En un cuarto vacío, recuesta su cuerpo la soledad
y envuelve con una cortina de neblina
los recuerdos de versos apasionados...
Caricias vanas que humedecen todos los espacios
de un lúgubre ambiente.


Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.


Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, sobre el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.


Recuerdo cuando dijiste "no quiero".
Fue un día de invierno,
dos palabras, desiertos de hielo.
Como los corazones en los cuentos de Andersen.
Pero siento ahora tus versos,
en mi ceguera noche lejanía.
Rondan,
extraña pátina interna, piel del alma que no cesa
y es invierno todo,
cuando otra vez te encuentro, canto,
te siento...


Sigue el temporal
chubasco y frío, honda tristeza.
El tic tac del reloj
se acompasa con la melodía del corazón,
que yace encerrado en la maleta sin tiempo.
Y yo
sigo esperando amor,
mientras en el calendario pasan las horas, días de invierno,
sin sentir tu calor.


¿Sabes?
El amor eres tú, que no eres;
tú, que lanzas versos al viento,
líneas que se encuentran (¿se encuentran?) con las mías.
Me voy.
Es tarde.
Que el maldito invierno corroa mis huesos
hasta la desintegración total,
no sabrás que.
Adiós al sentirte, adiós,
adiós a ti.


Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.

Finales de junio y agradecimiento... 2019.



Como dice el refrán popular se junto el hambre con las ganas de comer, su dueto es un encuentro de la melancolía y la nostalgia amorosa, voces que encarnan el invernal sentir a pulcro modo, es fenomenal la fusión de percibir el invierno desde el mismo ángulo... pues bien les felicito
Mar_ y César, su composición poética merece mi admiración y una segunda lectura.
Les abrazo.
 
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(Mar_ y César Guevara)


El invierno derramado,
caos,
se desprende desde las cornisas
con pasos apurados.
Lo llevo en mi camisa.
En el olfato,
algún lugar ubicuo
luna líquida.
Deja vu invierno
bolsillo y corazón.
Tu voz.


El frío traspasa la piel de los edificios.
En un cuarto vacío, recuesta su cuerpo la soledad
y envuelve con una cortina de neblina
los recuerdos de versos apasionados...
Caricias vanas que humedecen todos los espacios
de un lúgubre ambiente.


Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.


Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, sobre el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.


Recuerdo cuando dijiste "no quiero".
Fue un día de invierno,
dos palabras, desiertos de hielo.
Como los corazones en los cuentos de Andersen.
Pero siento ahora tus versos,
en mi ceguera noche lejanía.
Rondan,
extraña pátina interna, piel del alma que no cesa
y es invierno todo,
cuando otra vez te encuentro, canto,
te siento...


Sigue el temporal
chubasco y frío, honda tristeza.
El tic tac del reloj
se acompasa con la melodía del corazón,
que yace encerrado en la maleta sin tiempo.
Y yo
sigo esperando amor,
mientras en el calendario pasan las horas, días de invierno,
sin sentir tu calor.


¿Sabes?
El amor eres tú, que no eres;
tú, que lanzas versos al viento,
líneas que se encuentran (¿se encuentran?) con las mías.
Me voy.
Es tarde.
Que el maldito invierno corroa mis huesos
hasta la desintegración total,
no sabrás que.
Adiós al sentirte, adiós,
adiós a ti.


Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.

Finales de junio y agradecimiento... 2019.
Un magnífico dueto...me encantó vuestra obra...Felicitaciones para ambos poetas...un abrazo para ambos igual
 
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(Mar_ y César Guevara)


El invierno derramado,
caos,
se desprende desde las cornisas
con pasos apurados.
Lo llevo en mi camisa.
En el olfato,
algún lugar ubicuo
luna líquida.
Deja vu invierno
bolsillo y corazón.
Tu voz.


El frío traspasa la piel de los edificios.
En un cuarto vacío, recuesta su cuerpo la soledad
y envuelve con una cortina de neblina
los recuerdos de versos apasionados...
Caricias vanas que humedecen todos los espacios
de un lúgubre ambiente.


Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.


Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, sobre el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.


Recuerdo cuando dijiste "no quiero".
Fue un día de invierno,
dos palabras, desiertos de hielo.
Como los corazones en los cuentos de Andersen.
Pero siento ahora tus versos,
en mi ceguera noche lejanía.
Rondan,
extraña pátina interna, piel del alma que no cesa
y es invierno todo,
cuando otra vez te encuentro, canto,
te siento...


Sigue el temporal
chubasco y frío, honda tristeza.
El tic tac del reloj
se acompasa con la melodía del corazón,
que yace encerrado en la maleta sin tiempo.
Y yo
sigo esperando amor,
mientras en el calendario pasan las horas, días de invierno,
sin sentir tu calor.


¿Sabes?
El amor eres tú, que no eres;
tú, que lanzas versos al viento,
líneas que se encuentran (¿se encuentran?) con las mías.
Me voy.
Es tarde.
Que el maldito invierno corroa mis huesos
hasta la desintegración total,
no sabrás que.
Adiós al sentirte, adiós,
adiós a ti.


Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.

Finales de junio y agradecimiento... 2019.
Sabores de frio en esa eternidad amorosa que se desprende y deja asi como
un simil de perdida consciente. las ramblas del poema son acompasadas en
una levedad que es obsequio para que el lector suspire, solo eso sirve para
apreciar lo bellissimo de vuestro dueto. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
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(Mar_ y César Guevara)


El invierno derramado,
caos,
se desprende desde las cornisas
con pasos apurados.
Lo llevo en mi camisa.
En el olfato,
algún lugar ubicuo
luna líquida.
Deja vu invierno
bolsillo y corazón.
Tu voz.


El frío traspasa la piel de los edificios.
En un cuarto vacío, recuesta su cuerpo la soledad
y envuelve con una cortina de neblina
los recuerdos de versos apasionados...
Caricias vanas que humedecen todos los espacios
de un lúgubre ambiente.


Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.


Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, sobre el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.


Recuerdo cuando dijiste "no quiero".
Fue un día de invierno,
dos palabras, desiertos de hielo.
Como los corazones en los cuentos de Andersen.
Pero siento ahora tus versos,
en mi ceguera noche lejanía.
Rondan,
extraña pátina interna, piel del alma que no cesa
y es invierno todo,
cuando otra vez te encuentro, canto,
te siento...


Sigue el temporal
chubasco y frío, honda tristeza.
El tic tac del reloj
se acompasa con la melodía del corazón,
que yace encerrado en la maleta sin tiempo.
Y yo
sigo esperando amor,
mientras en el calendario pasan las horas, días de invierno,
sin sentir tu calor.


¿Sabes?
El amor eres tú, que no eres;
tú, que lanzas versos al viento,
líneas que se encuentran (¿se encuentran?) con las mías.
Me voy.
Es tarde.
Que el maldito invierno corroa mis huesos
hasta la desintegración total,
no sabrás que.
Adiós al sentirte, adiós,
adiós a ti.


Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.

Finales de junio y agradecimiento... 2019.

Estimado César...
Una vez más me has honrado con tu invitación para que escribanos juntos, fue un enorme placer entrelazar mis humildes versos con los tuyos, sabes que te admiro como Poeta y mi caradurez no tiene límites, por eso siempre estaré agradecida con vos y con mis otros amigos Poetas que me brindaron la oportunidad de hacer duetos. Mis saludos cordiales con un abrazo de agradecimiento y admiración para ti.

Pd. sinceramente y sin falsas modestias me ha encantado como nos ha quedado. Gracias por tu gran generosidad y ayuda.
 
Última edición por un moderador:
Como dice el refrán popular se junto el hambre con las ganas de comer, su dueto es un encuentro de la melancolía y la nostalgia amorosa, voces que encarnan el invernal sentir a pulcro modo, es fenomenal la fusión de percibir el invierno desde el mismo ángulo... pues bien les felicito Mar_ y César, su composición poética merece mi admiración y una segunda lectura.
Les abrazo.

Estimada Mireya...
En nombre de César y mio, te agradezco tu grata lectura y comentario a nuestra unión de versos. Es un placer contar con t cálida compañía. Un abrazo, Poeta.
 
Sabores de frio en esa eternidad amorosa que se desprende y deja asi como
un simil de perdida consciente. las ramblas del poema son acompasadas en
una levedad que es obsequio para que el lector suspire, solo eso sirve para
apreciar lo bellissimo de vuestro dueto. excelente. saludos amables de luzyabsenta

Estimado LUZ, es un enorme placer para nosotros, recibir tu valiosa lectura y comentario a nuestro dueto.
Siempre agradecidos por dejarnos sentir su cálida compañía.
Un abrazo y nuestro saludos cordial para ti, Poeta.
 
Dulcemente emotivos versos que llevan tatuado el sentimiento...
Un gusto leerles...mi abrazo para ambos, con todo mi cariño...
Nancy

Estimada Nancy...
te agradezco en nombre de César y mio, por tu siempre generosa y bella presencia en nuestros poemas.
Un abrazo de ambos con muchos cariños para ti, bella.
 
Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.
Preciosos versos!! Divinos!!
Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, sobre el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.
Bello, bello!! Versos melancólicos de oro y cristal, muy lindos!!
Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.
Waaaooo!! Bellísimos versos, poeta.
pareja-abrazada.jpg


(Mar_ y César Guevara)


El invierno derramado,
caos,
se desprende desde las cornisas
con pasos apurados.
Lo llevo en mi camisa.
En el olfato,
algún lugar ubicuo
luna líquida.
Deja vu invierno
bolsillo y corazón.
Tu voz.


El frío traspasa la piel de los edificios.
En un cuarto vacío, recuesta su cuerpo la soledad
y envuelve con una cortina de neblina
los recuerdos de versos apasionados...
Caricias vanas que humedecen todos los espacios
de un lúgubre ambiente.


Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.


Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, sobre el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.


Recuerdo cuando dijiste "no quiero".
Fue un día de invierno,
dos palabras, desiertos de hielo.
Como los corazones en los cuentos de Andersen.
Pero siento ahora tus versos,
en mi ceguera noche lejanía.
Rondan,
extraña pátina interna, piel del alma que no cesa
y es invierno todo,
cuando otra vez te encuentro, canto,
te siento...


Sigue el temporal
chubasco y frío, honda tristeza.
El tic tac del reloj
se acompasa con la melodía del corazón,
que yace encerrado en la maleta sin tiempo.
Y yo
sigo esperando amor,
mientras en el calendario pasan las horas, días de invierno,
sin sentir tu calor.


¿Sabes?
El amor eres tú, que no eres;
tú, que lanzas versos al viento,
líneas que se encuentran (¿se encuentran?) con las mías.
Me voy.
Es tarde.
Que el maldito invierno corroa mis huesos
hasta la desintegración total,
no sabrás que.
Adiós al sentirte, adiós,
adiós a ti.


Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.

Finales de junio y agradecimiento... 2019.
Hermoso acople de versos, melancólicos y al borde del frío. Felicitaciones a los dos poetas. Mis aplausos de pie!!
bellas plumas, compañeros. Un abrazo.
Azalea.
 
Estimado César...
Una vez más me has honrado con tu invitación para que escribanos juntos, fue un enorme placer entrelazar mis humildes versos con los tuyos, sabes que te admiro como Poeta y mi caradurez no tiene límites, por eso siempre estaré agradecida con vos y con mis otros amigos Poetas que me brindaron la oportunidad de hacer duetos. Mis saludos cordiales con un abrazo de agradecimiento y admiración para ti.

Pd. sinceramente y sin falsas modestias me ha encantado como nos ha quedado. Gracias por tu gran generosidad y ayuda.
Gracias a ti por la oportunidad de escribir con una de las poetas más auténticas que he conocido. Me encanta escribir contigo, y lo sabes, porque lo haces con sentimiento y bellísima feminidad. Estos trabajos nuestros siempre me harán sentir orgulloso, satisfecho de ser artista y contento de haber vivido.

Sabes que ando en búsqueda permanente de la poesía total, de la perfección creativa, del cielo de los cisnes. Tú me has ayudado a volar muy, muy ancho y alto y libre y corazón esta vez, Alma de Lobezna. Y por ello solo puedo agradecerte.

También te agradezco que me hayas permitido publicar a mí este poema mutuo. Y toda la paciencia que tuviste para esperarme... ojalà dispusiera de más tiempo para estas cosas, que son las que me ponen en contacto con mi alma, y con las demás almas.

Ahora, pues, disfrutemos juntos del cariño que generosamente ya nos están regalando lxs amigxs poetas de este maravilloso portal, a travès de sus visitas, sus "likes" y sus comentarios... ¿te parece?

Que tengas un maravilloso sàbado y que ningún invierno pueda detener nunca a una mujer de Mar_, como tú.

Sabes que se te quiere bien. Beso tu mano.
 
Como dice el refrán popular se junto el hambre con las ganas de comer, su dueto es un encuentro de la melancolía y la nostalgia amorosa, voces que encarnan el invernal sentir a pulcro modo, es fenomenal la fusión de percibir el invierno desde el mismo ángulo... pues bien les felicito Mar_ y César, su composición poética merece mi admiración y una segunda lectura.
Les abrazo.
Mira, zuliana poeta, ¿y quièn es el hambre ahí? ¿y quién las ganas de comer? :)
Lo comprendiste perfectamente, vale. O es que fuimos demasiado diáfanos, no sé.

En todo caso, me siento sumamente honrado de que hayas estado aquí con nosotrxs. Y que digas que merecemos una segunda lectura, habiendo tanto que leer, tanto poema extraordinario en este portal (y en otros espacios poéticos, por supuesto), no es poca cosa. De verdad, gracias.

Se te admira, paisana.
 
Un magnífico dueto...me encantó vuestra obra...Felicitaciones para ambos poetas...un abrazo para ambos igual

Graaaaacias, querida compañera poeta. Escribir con Mar_ es un obsequio de la vida para un perro viejo de las letras como lo soy yo. Siempre le estaré agradecido, como te estoy agradecido a ti por venir hasta mi casa de versos y dejarnos, a ella y a mí, tan hermosas palabras.
 
Preciosos versos!! Divinos!!

Bello, bello!! Versos melancólicos de oro y cristal, muy lindos!!

Waaaooo!! Bellísimos versos, poeta.

Hermoso acople de versos, melancólicos y al borde del frío. Felicitaciones a los dos poetas. Mis aplausos de pie!!
bellas plumas, compañeros. Un abrazo.
Azalea.

Gracias, Azalea, por tu valiosa compañía a nuestra creación a dúo, nos complace a César y a mi, recibir tu lectura y generoso comentario sobre nuestra unión de versos. En nombre de ambos, te saludo y te dejo un abrazo para ti, bella Poeta.
 
Solo me queda decir, que la complementación... del dúo realmente es perfecta, y por ello quizás
la excelente sincronización del poema reluce a primera vista. Felicitaciones a los dos, compañeros
de toda la vida. Afectuosamente:

Muchas gracias, estimado Iván, por llegar hasta estos enlazados versos, que escribí junto a César, un gran Poeta y mejor compañero, quién me ha honrado con su invitación a crear nuevamente un dueto. Nos alegra sentirnos acompañados con tu amable y generosa lectura y comentario. Te saludo y agradezco en nombre de los dos.
 
Sabores de frio en esa eternidad amorosa que se desprende y deja asi como
un simil de perdida consciente. las ramblas del poema son acompasadas en
una levedad que es obsequio para que el lector suspire, solo eso sirve para
apreciar lo bellissimo de vuestro dueto. excelente. saludos amables de luzyabsenta

Qué bueno le gustó. Muchas gracias por su auspiciado comentario. Es un lujo escribir con Mar_. Un verdadero lujo.
 
Preciosos versos!! Divinos!!

Bello, bello!! Versos melancólicos de oro y cristal, muy lindos!!

Waaaooo!! Bellísimos versos, poeta.

Hermoso acople de versos, melancólicos y al borde del frío. Felicitaciones a los dos poetas. Mis aplausos de pie!!
bellas plumas, compañeros. Un abrazo.
Azalea.

Azalea, te cuento que me siento muy honrado de que Mar_ me concediera esta oportunidad de escribir con ella. Y comentarios como los tuyos me hacen ratificar ese sentimiento. Pensar en que sí logramos un poema hermoso, con musa y arte.

Gracias desde el corazón, compañera.
 
Solo me queda decir, que la complementación... del dúo realmente es perfecta, y por ello quizás
la excelente sincronización del poema reluce a primera vista. Felicitaciones a los dos, compañeros
de toda la vida. Afectuosamente:
Muchas gracias, mi compa. Le cuento que es refrescante escribir con Mar_, una poeta total. Ni para qué decirle tengo que me siento muy satisfecho de este trabajo y completamente agradecido con mi compañera de letras.

Muchas gracias por su visita y sus obsequios para nosotros.
 
Jajaja no se trata de quién es quién mi estimado César, el refrán en este caso no es tan básico como para niños de primaria, aplica también para descifrar “en el buen sentido poético” los perfiles de los poetas, modestia aparte, suelo leer concienzudamente a los escritores y creo…creo percibir por lo que dejan ver en sus contenidos cuál es su tendencia emocional y a ustedes Mar_ y César les gusta el mar JAJAJA, ahora seriecita ...en serio, hablan en un solemne idioma melancólico muy semejante en su profundidad, a eso me refiero con el refrán; que sus voces se buscaron y se encontraron divinamente. Les he leído lo suficiente (más de lo que puedan imaginar) como para ofrecer mi percepción, lo que no necesariamente significa que fueron “demasiado diáfanos” a mí me pareció ¡Admirable fusión! Creo fui muy maracuchamente impulsiva al usar ese refrán, se podría dar una maratónica clase magistral interpretándolo según el escenario filosófico.

En cuanto a la segunda lectura, lo hago a menudo, vale más calidad que cantidad, he ahí el detalle de conocer al escritor.


De nuevo ¡Felicitaciones!
Smilie-Aplausos-02.gif
Es un refrán muy criollo, sí. Mi madre solía usarlo mucho.

Gracias por haber venido nuevamente, compañera.

Un abrazo.
 
Azalea, te cuento que me siento muy honrado de que Mar_ me concediera esta oportunidad de escribir con ella. Y comentarios como los tuyos me hacen ratificar ese sentimiento. Pensar en que sí logramos un poema hermoso, con musa y arte.

Gracias desde el corazón, compañera.
No lo dudes, Cesar, es divino!!
 
Estimado LUZ, es un enorme placer para nosotros, recibir tu valiosa lectura y comentario a nuestro dueto.
Siempre agradecidos por dejarnos sentir su cálida compañía.
Un abrazo y nuestro saludos cordial para ti, Poeta.
Gracias Mar por la respuesta, acudir a esas nostalgias y amores concebidos
en vuestra obra es un bello atractivo. mis animos continuados a ese
desgaste de fantasia poetica dual. saludos amables de luzyabsenta
 
pareja-abrazada.jpg


(Mar_ y César Guevara)


El invierno derramado,
caos,
se desprende desde las cornisas
con pasos apurados.
Lo llevo en mi camisa.
En el olfato,
algún lugar ubicuo
luna líquida.
Deja vu invierno
bolsillo y corazón.
Tu voz.


El frío traspasa la piel de los edificios.
En un cuarto vacío, recuesta su cuerpo la soledad
y envuelve con una cortina de neblina
los recuerdos de versos apasionados...
Caricias vanas que humedecen todos los espacios
de un lúgubre ambiente.


Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.


Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, en el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.


Recuerdo cuando dijiste "no quiero".
Fue un día de invierno,
dos palabras, desiertos de hielo.
Como los corazones en los cuentos de Andersen.
Pero siento ahora tus versos,
en mi ceguera noche lejanía.
Rondan,
extraña pátina interna, piel del alma que no cesa
y es invierno todo,
cuando otra vez te encuentro, canto,
te siento...


Sigue el temporal
chubasco y frío, honda tristeza.
El tic tac del reloj
se acompasa con la melodía del corazón,
que yace encerrado en la maleta sin tiempo.
Y yo
sigo esperando amor,
mientras en el calendario pasan las horas, días de invierno,
sin sentir tu calor.


¿Sabes?
El amor eres tú, que no eres;
tú, que lanzas versos al viento,
líneas que se encuentran (¿se encuentran?) con las mías.
Me voy.
Es tarde.
Que el maldito invierno corroa mis huesos
hasta la desintegración total,
no sabrás que.
Adiós al sentirte, adiós,
adiós a ti.


Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.

Finales de junio y agradecimiento... 2019.

Hola Romi y al señor que acompaña tus versos, que es justamente lo que forman un dueto, dos estilos diferente intentando armonizar. Me gusto pero no diré que colores me gusto mas jaja saludos a los dos. César.
 
Hola Romi y al señor que acompaña tus versos, que es justamente lo que forman un dueto, dos estilos diferente intentando armonizar. Me gusto pero no diré que colores me gusto mas jaja saludos a los dos. César.

Hola César, el señor que me acompaña en este dueto con sus versos, se llama César, y creo que es una falta de respeto no llamar a las personas por su nombre. Te agradezco que hayas aceptado venir a leer y comentar. Saludos tambien para ti, de los dos.
 
Gracias Mar por la respuesta, acudir a esas nostalgias y amores concebidos
en vuestra obra es un bello atractivo. mis animos continuados a ese
desgaste de fantasia poetica dual. saludos amables de luzyabsenta

Muchas gracias, a ti, Poeta, por regresar y dejar nuevamente un comentario de apoyo. Un placer recibir su visita.
Saludos cordiales con respeto y agradecimiento.
 
pareja-abrazada.jpg


(Mar_ y César Guevara)


El invierno derramado,
caos,
se desprende desde las cornisas
con pasos apurados.
Lo llevo en mi camisa.
En el olfato,
algún lugar ubicuo
luna líquida.
Deja vu invierno
bolsillo y corazón.
Tu voz.


El frío traspasa la piel de los edificios.
En un cuarto vacío, recuesta su cuerpo la soledad
y envuelve con una cortina de neblina
los recuerdos de versos apasionados...
Caricias vanas que humedecen todos los espacios
de un lúgubre ambiente.


Invierno sur.
Sur un cuerpo aterido en la tristeza,
como esos fósiles -pobres...- fríos hasta el siempre.
Y yo que quiero poblar una rama sobre el mar
así se trague piel,
me descomponga en minerales
esenciales.
Noche y pedazos.
Con violencia cierro puños
a través de la ventana.


Los cristales del cielo
se quiebran a raíz de una tormenta
y se insertan, como lanzas, en el alma adolorida.
La tarde cierra sus horas en el umbral
de mis ojos secos...
No quiero oír el eco de tu voz nombrándome,
ni las voces de esas aves refugiadas
entre las macetas de flores marchitas
que deslucen en mi balcón.


Recuerdo cuando dijiste "no quiero".
Fue un día de invierno,
dos palabras, desiertos de hielo.
Como los corazones en los cuentos de Andersen.
Pero siento ahora tus versos,
en mi ceguera noche lejanía.
Rondan,
extraña pátina interna, piel del alma que no cesa
y es invierno todo,
cuando otra vez te encuentro, canto,
te siento...


Sigue el temporal
chubasco y frío, honda tristeza.
El tic tac del reloj
se acompasa con la melodía del corazón,
que yace encerrado en la maleta sin tiempo.
Y yo
sigo esperando amor,
mientras en el calendario pasan las horas, días de invierno,
sin sentir tu calor.


¿Sabes?
El amor eres tú, que no eres;
tú, que lanzas versos al viento,
líneas que se encuentran (¿se encuentran?) con las mías.
Me voy.
Es tarde.
Que el maldito invierno corroa mis huesos
hasta la desintegración total,
no sabrás que.
Adiós al sentirte, adiós,
adiós a ti.


Voy envuelta entre pétalos de olvido.
Voy con aroma a ausencia. Vainilla y jazmín.
Mi cuerpo,
mi alma,
se desprenden de los brazos, la esperanza,
y duermen sueños de amor
entre lágrimas congeladas
...eternamente.

Finales de junio y agradecimiento... 2019.
Es una " bella" melancolía conducida y bien llevada por dos almas que se complementan y se entienden. Felicidades para ambos.
 

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