BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oh de destruidos soles
de mantos níveos oportunos
de voluptuosos hipogeos
que tumban glorias apolíneas,
oh, resarcimiento de cortaduras
de nervios: donde empiezo
a soliviantarme sin rabia.
Oh monasterios de la vida,
confabulados sones estratégicos,
mi existir entre acequias destinadas
a caciques y jerarcas imbéciles.
De contubernios y turbamultas
de barbas incesantes y de casullas
inveteradas, venerables alcantarillas,
escurren los reptiles sus omóplatos vacíos.
Oh distinguidos los consejos
la parca mueve sus polvaredas salitrosas
hélices desprovistas de miembros ajenos.
©
de mantos níveos oportunos
de voluptuosos hipogeos
que tumban glorias apolíneas,
oh, resarcimiento de cortaduras
de nervios: donde empiezo
a soliviantarme sin rabia.
Oh monasterios de la vida,
confabulados sones estratégicos,
mi existir entre acequias destinadas
a caciques y jerarcas imbéciles.
De contubernios y turbamultas
de barbas incesantes y de casullas
inveteradas, venerables alcantarillas,
escurren los reptiles sus omóplatos vacíos.
Oh distinguidos los consejos
la parca mueve sus polvaredas salitrosas
hélices desprovistas de miembros ajenos.
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