José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
Traslación.
Apagado gris envolvente.
Difuso espíritu derrotado
que se sabe y no es,
y tras de sí se esconde.
Avergonzado de su paso,
errático queda, en pose desnuda
de espectro atrevido
y huidizo a la vez.
Traslada su inercia de no vida
desde la cómplice oscuridad
al candoroso ave colorido.
Ave frágil, en apariencia tímida,
resuelta en abrir expectativas
en esos corazones moribundos…
quizá ya muertos.
Ave, que posiblemente se hará fénix,
y renacerá de entre los nubarrones negros
extendiendo su colorido vivo,
de amarillo y fuego,
en luces y oportunidad.
Oportunidad que posiblemente,
ni tú, ni yo…sepamos aprovechar.