Acaso, por educar el vientre, para comenzar el mar…
con las lluvias tan saturadas de ti;
los pensamientos que corren, por los vientos rojos…
por la verdadera joya, de la respiración, y del dialogo…
el sueño de la verbena, al arrullo de las fuentes espumosas…
los cabellos alborotados, por los jardines colgantes,
y tejados de la letra distraída…
acto, sobre el acto mecánico;
vuelo con vuelo,
piel con piel,
esos fulgores del monte….
Los murciélagos (para bailar en tu portal),
y ese pan, de raíces, que se adentran…
con las lluvias tan saturadas de ti;
los pensamientos que corren, por los vientos rojos…
por la verdadera joya, de la respiración, y del dialogo…
el sueño de la verbena, al arrullo de las fuentes espumosas…
los cabellos alborotados, por los jardines colgantes,
y tejados de la letra distraída…
acto, sobre el acto mecánico;
vuelo con vuelo,
piel con piel,
esos fulgores del monte….
Los murciélagos (para bailar en tu portal),
y ese pan, de raíces, que se adentran…
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