Entre esos semáforos, para las emociones,
y esos caballos, abiertos al dialogo…
yo nací, para huir por las carreteras,
yo nací, para huir por varias vidas;
con la lealtad de los peces voladores,
con las noches como islas…
como un gran manto de los consuelos,
y cientos de locales de ensueños…
con los grumos de las guitarras, por los renglones…
con las princesas de los ecos del mundo…
cuando nos duele su ausencia,
pero la llevamos cantando, ladera abajo…
y esos caballos, abiertos al dialogo…
yo nací, para huir por las carreteras,
yo nací, para huir por varias vidas;
con la lealtad de los peces voladores,
con las noches como islas…
como un gran manto de los consuelos,
y cientos de locales de ensueños…
con los grumos de las guitarras, por los renglones…
con las princesas de los ecos del mundo…
cuando nos duele su ausencia,
pero la llevamos cantando, ladera abajo…